El legado de Taita Leonidas sigue vivo y debe respetarse (Video)

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IBARRA. Con una carta dirigida al obispo de Riobamba  Julio Parrilla, Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz,  pidió respuestas por el retiro del mural “Cristo Vivo”, de la Catedral de Riobamba, que fue donado por él durante el obispado de Monseñor Leonidas Proaño, imbabureño nacido en San Antonio de Ibarra en 1910.

 

Ayer el obispo de Riobamba mediante una carta  respondió  al  activista argentino.Con este antecedente  EL NORTE presenta un especial sobre quién fue y quién es al momento para el pueblo católico Leonidas Proaño, conocido como “El Obispo de los Pobres”.

Monseñor Proaño fue obispo de Riobamba de 1954 a 1985. También fue candidato a Premio Nobel de la Paz y al mejor ecuatoriano de todos los tiempos. 

En Imbabura existen colegios, parques y auditorios que llevan su nombre. Pero su presencia continúa vigente, principalmente en el sector de Pucahuaico, barrio perteneciente a la parroquia de San Antonio de Ibarra, en donde se encuentran sus restos mortales.

El lugar es visitado por cientos de personas, principalmente procedentes de Chimborazo en donde sirvió como representante de la iglesia católica por 31 años.  

EN SAN ANTONIO


“El Centro de Formación de Misioneros y Misioneras de Pucahuaico viene funcionando desde que vivía Monseñor Leonidas Proaño, prácticamente él lo fundó hace no más de 28 años”, dijo   Magdalena Pupiales, secretaria ejecutiva del centro, un sitio similar a un templo de oración.
Una gran estatua del Obispo de los Pobres, de aproximadamente cuatro metros  de alto, da la bienvenida al ingreso de este lugar.

Allí existe una especie de capilla en donde  están enterrados los restos de Monseñor Proaño, desde su tumba se observa muy claramente al volcán Imbabura. Se conoce que por decisión propia pidió que cuando muriera  sea sepultado al pie del “Taita Imbabura” y así se mantiene hasta el momento.
“Taita Proaño nació un 29 de enero de 1910 y falleció el 28 de agosto de 1988, hace ya casi  28 años, es por eso que ya estamos preparando una programación especial por esta fecha.
Los domingos a las 16:00 tenemos la celebración eucarística, igualmente aquí en el centro realizamos talleres con los jóvenes, con las mujeres, con los jóvenes en fin con toda la población”, dice Magdalena Pupiales, quien recuerda que conoció personalmente a Monseñor Proaño cuando ella era aún una niña.

EN PUCAHUAICO
El sector está ubicado a 20 minutos de Ibarra y a cinco de la parroquia de San Antonio de Ibarra.  En un área de casi una hectárea se ubica el Centro de Formación de Misioneros, el cual año tras año ha ido trabajando con jóvenes y adultos de las diferentes comunidades rurales de la provincia y del país.

CRITERIOS  DE LA GENTE
“Los imbabureños debemos estar orgullosos de que este ilustre ciudadano haya nacido en nuestra provincia. Realmente no estoy al tanto de lo que ha pasado en Riobamba, pero conozco que cuando estuvo de Obispo en la provincia del Chimborazo hizo un gran trabajo, especialmente a favor del pueblo campesino, es por eso que ha sido reconocido tanto en el tema local como en el ámbito nacional”, dijo  Juan Manuel Cárdenas, ciudadano de San Antonio de Ibarra.   Juan Lara recuerda a Monseñor Proaño como el fundador de Diario La Verdad, periódico que circuló en Ibarra por más de 60 años.  “Monseñor desde todos sus espacios siempre estuvo propagando la igualdad y el bienestar de las personas, es por eso que es muy querido pese a que ya no está presente entre nosotros”, dijo el ciudadano de 70 años de edad.
Él recuerda haber participado en una eucaristía realizada por el sacerdote imbabureño en un terreno (misa campal) realizada en la provincia de Imbabura.

TESTIMONIOS
Luchó constantemente por introducir la justicia social en las relaciones con los indígenas, para promover su acceso a la vida pública y al poder político, fue entonces que empezó a ser conocido como “el obispo de los indios” y adoptó con entusiasmo las tesis de la teología de la liberación. En 1960 creó las Escuelas Radiofónicas Populares, con un claro objetivo educador. En 1962 creó el Centro de Estudios y Acción Social para ayudar al desarrollo de las comunidades indígenas. Participó en el Concilio Vaticano II.
Pocos días antes de morir suscribió su testamento en el que luego de un hermoso credo explicita su opción por la pobreza y por los pobres y como muestra de su amor a los pobres y sobre todo a los indígenas hace constar su voluntad de constituir la Fundación Pueblo Indio del Ecuador y el Centro de Formación de Misioneras Indígenas del Ecuador, con el encargo de llevar adelante el Plan Nacional de Pastoral Indígena que lo fue elaborando a lo largo de dos años con los aportes de los indígenas de varios pueblos y nacionalidades, diversas organizaciones, y de ministerios eclesiales.
Superó  innumerables conflictos, incomprensiones, persecuciones y acusaciones.

Era catalogado como el obispo rojo, comunista, subversivo, terrorista por el hecho de reclamar justicia, tierra y territorios para los pueblos indígenas. Su vida estuvo marcada por una posición radical a favor de los derechos de los pueblos indígenas y de los derechos de todos los sectores excluidos de la sociedad y del Estado.

CARTA DE ESQUIVEL
 “Querido hermano en Cristo. Un fraterno saludo de Paz y Bien. Te escribo la presente carta motivado por la información recibida estos días que el Mural que donara a la Catedral de Riobamba, durante el obispado del hermano Mons.Leonidas Proaño, fue retirado de la catedral.
Lamento no haber sido informado y desconozco los motivos de esa decisión; te agradeceré me puedas informar y dónde se encuentra actualmente el mural y en qué condiciones” decía parte del texto enviado por Pérez Esquivel al representante de la Catedral de Riobamba.

Sería bueno, hermano Julio, que conozcas la obra desarrollada por Mons. Leonidas Proaño, tu predecesor en la diócesis de Riobamba, que ha dado frutos que perduran en la mente y el corazón de la Iglesia del Ecuador, de los hermanos y hermanas indígenas, de los más pobres y marginados de la sociedad que se formaron en la libertad; también que conozcas el accionar histórico de las Escuelas Radiofónicas Populares, y tantas obras que el obispo desarrolló en defensa y dignidad de la vida”, decía la misiva enviada el 12 de mayo del 2016.

 

Carta de Mons. Julio Parrilla a Pérez Esquivel:

Riobamba, 17 de Julio del 2016.
Querido hermano:
Contesto tu carta pública, la primera que llega a mis manos, en la que me preguntas sobre el destino del mural donado por ti a la Iglesia de Riobamba. Comprendo tu extrañeza y te pido disculpas pues ciertamente te debo una explicación que esperaba hacerte llegar una vez terminadas las obras de acondicionamiento. Lo hago ahora con los mejores sentimientos de admiración y gratitud.
El cambio realizado obedece a dos razones. Una, más circunstancial; la otra, más de fondo, siempre contando con el parecer de los responsables de la Catedral y del Consejo Episcopal.
En primer lugar, hemos realizado en la Catedral obras de readecuación, dando cabida a algunos espacios litúrgicos nuevos, necesarios para la atención pastoral del Pueblo de Dios. Ello nos llevó a considerar la posibilidad del cambio del mural. Como bien conoces, en la Catedral permanecen los murales de Oswaldo Viteri, en el presbiterio, y de Pablo Sanaguano, en la capilla de Santa Bárbara.
En segundo lugar, la Diócesis se encuentra comprometida en la recuperación del centro de formación y pastoral de Santa Cruz. Dicho centro, en una situación de cuasi abandono, fue, como tú muy bien dices, desde la época de Monseñor Proaño, la Casa Madre o el corazón de la Iglesia de Riobamba. De ello, de su valor y significado, soy plenamente consciente y me siento orgulloso de heredar tal experiencia. En Santa Cruz seguimos celebrando asambleas, reuniones y cualquier iniciativa de formación, tanto de la pastoral indígena, cuanto mestiza. Desde hace casi un año hemos emprendido obras muy importantes de puesta al día que garantizan que Santa Cruz siga siendo nuestro espacio privilegiado de encuentro y de formación.
En esta perspectiva de continuidad y de recuperación de la memoria histórica, hemos pensado que el Mural presida el salón de actos del Centro de Santa Cruz, perfectamente ubicado, cuidado y resaltado. Es decir, ubicado en el lugar eclesial de diálogo, comunión y formación de la Diócesis. Entendemos que semejante referencia, unida a la imagen de Monseñor Proaño, a sus libros y demás efectos personales mantendrá viva la memoria de planteamientos y opciones fundamentales para nuestra Iglesia...

Mons. Juilo Parrilla
Obispo de Riobamba