Tan firmes como buenos soldados

00:00 469 hits

Tan firmes como buenos soldados

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Cuando éramos chiquitos, uno de los juegos favoritos en las filas para cantar el himno nacional (Salve, oh Patria, mil veces...) o para entonar la canción oficial del plantel (“Eres cumbre, colegio La Salle...), uno de los juegos favoritos si el profesor gritaba “¡firmes!” era hacerle doblar las rodillas al compañero de adelante, a quien, mientras los demás reían, se le decía “mal soldado”.
¿Se podrá decir lo mismo de unos senos femeninos en los que se pone un lápiz entre las coloquialmente llamadas chichis o una brocha para aplicar el blush y ni el lápiz vertical ni la brocha horizontal quedan ahí, sólidos, firmes?
Malos soldados o, mejor dicho, malas soldadas (¿así se dirá según la Constitución de Montecristi?).
Las expertas (en realidad, no conozco ni una) en lbrochas o lápices que se quedan hieráticos e inamovibles bajo un seno o entre los dos aseguran, no sé en dónde, pero aseguran, que esta moda es para medir la firmeza tanto del lápiz como de la brocha, no de las mamas.
Es una buena explicación. Porque, de otra manera, no me explico cómo ni para qué se adquieren estas modas (bueno, hace poco la tendencia mundial era que colocarse un condón en la cabeza...
O como cuando se puso de moda el “ice cuber” y el chiste era quién aguanta más el hielo sobre su cabeza y espalda.
A veces creo que estamos un poco locos, todos. O sea, el cubo, el condón, el lápiz y la brocha. ¡Firrrrmes!