Inventemos algo que ya no sea darse la mano..

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¿Qué sientes cuando alguien te extiende la mano para saludarte?
¿Has notado que es diferente cada una de las personas?
¿Que unos casi se dejan romper los huesos, que otros casi te rompen los huesos a ti, que otros son extrañamente efusivos, que otros quieren demostrarte lo fuertes que son, que otros quieren demostrarte lo frágiles que son, que otros sudan, que otros tiemblan, que otros te estrechan la mano pero casi no te la estrechan?
¿Y a qué se debe que existan formas de extender y estrechar la mano tan disímiles?
¿Y a qué se debe que se debe dar la mano derecha y no la izquierda?
¿Y si los zurdos diéramos la mano con la izquierda, la gente que la reciba se sentiría extraña?
En otras culturas hacen mutuamente la venia, en otras se dan besos o se juntan las mejillas (hombres o mujeres, indistintamente); y en otras les basta con una mirada y una sonrisa.
El convencionalismo de estrechar la mano derecha de la otra persona quizás no sea lo mejor.
Las manos, por tantas actividades cotidianas que hacen, por tantas cosas que tocan, por tantos objetos que manipulan, están llenas de bacterias. Y un estrechón de manos resulta un estrechón de bacterias.
¿Qué te parece si a partir de hoy ensayas otras fórmulas? A mí me gusta abrazar a mis amigos y dar un beso a mis amigas. Es más sano.