Sor Mónica, la monjita experta en emboscadas

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Por Rubén Darío Buitrón

@rd_bui

 

Una mujer histérica que conocí fue una monja que en mis tiempos adolescentes no me dejaba ver y peor tocar a mi enamorada (hoy sería “amigovia”) porque además de que Sandra era casi una niña (tenía 15 años) y yo 17 (todo un hombre) era interna (vivía ahí adentro). Y, para colmo, era sobrina de la monja, quien fungía de directora del colegio-cárcel.
En aquellos tiempos de madurez (o sea, de no saber nada) no conocía que una causa de la histeria era la falta de sexo.
Con el tiempo me di cuenta que Sor Mónica, que tenía la edad cronológica de 42 años y la edad mental de 20 sentía celos y maltrataba a todas las alumnas que tenían enamorado.
Y como yo era el único que con su autorización entraba al colegio-convento-internado-cárcel para visitar a Sandra, puso los ojos en mí.
Una noche Sandra me llamó y dijo que Sor Mónica tquería hablar conmigo al día siguiente, seis p.m. Sin Sandra, claro.
Por el respeto que me merece la clase monjil nunca fui a la emboscada de Sor Mónica. Pero no niego que más de 30 años después a veces siento curiosidad de lo que me tenía preparado.