El trueque, una tradición ancestral que sobrevive

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Con el nuevo ciclo de vida que marca el inicio del equinoccio, de acuerdo al calendario andino, se desarrollaron “los trueques interculturales”, para recibir a la Semana Santa, que nace como un sistema solidario que permite a las comunidades acceder a variados alimentos que se preparan especialmente en esta festividad religiosa y gastronómica.

Esta práctica ancestral, -en ausencia del componente monetario-, data de la época prehispánica, que permitía a los aborígenes obtener productos que daba la tierra en determinado sector. Estos encuentros alternativos de productos alimenticios se realizaron en Ibarra, con el nombre de “Trueque de la Interculturalidad”, y en Pimampiro, como “Trueque del Sol”. Para Oscar Narváez, alcalde de Pimampiro, está tradición es única en el país, ya que es un actividad diaria y de todos los fines de semana que surge entre las vecinas y familias, “cuando se visitan van llevando lo cosechado”. Los habitantes de esta jurisdicción siguen efectuando estas prácticas como una forma de mantener la tradición, reflejando además, la sabiduría y solidaridad de los pueblos ancestrales.
De acuerdo a la monografía del cantón Pimampiro, del autor Luis A. Martínez de la Vega (1956), “Entre los pueblos primitivos del norte del país, este pueblo adquirió una forma sin igual, los hijos del altiplano desde los cuatro puntos cardinales acudían para proveerse de algodón y coca. Quitus, Panzaleos, Puruháes, Huancavilcas, Cañaris, Pastos entre otros, trajeron constantemente productos agrícolas, prendas y animales para realizar el trueque que se volvió una forma generalizada de comercio”. En estas jornadas, los asistentes intercambiaron productos como papas, trigo, maíz, habas, sambos, zapallos, mellocos, cebolla, arvejas, fréjol, chochos, quesos, tomate riñón y de árbol, con alimentos de otras zonas como plátanos, yuca, mandarina, naranja, melón, piña, aguacate, harina y vestimenta; etc., afianzando de esta manera las relaciones comerciales, ancestrales y de hermandad, entre las comunidades participantes.