Anahí Pérez y su pasión por la música

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Seguridad para interpretar las canciones, melodiosa voz, dominio en el escenario y amor por la música, son algunas de las cualidades de Anahí Pérez, innatas condiciones, que le están asegurando un cupo en la carrera musical y artística. Esta niña prodigio de apenas ocho años de edad, nacida en Otavalo-Imbabura, cree firmemente en lo que hace, pero tiene conciencia que llegar a la cima, no le será fácil. Desde su experiencia y éxito alcanzado en el programa de reality nacional Ecuador Tiene Talento, la fama y popularidad tocaron su puerta, acontecimiento que ha puesto a sus padres y familia con agendas paralelas de trabajo, entrevistas, viajes, participaciones artísticas, ensayos de canto y baile, sus estudios en la escuela Valle del Amanecer y otros pasatiempos propios de su condición, como juegos y prácticas de deportes y teatro.
En el I Festival del Albazo, realizado por el GAD de Ibarra, ganó el primer lugar con la canción “Mi tierra querida”, “melodía típica de la región Andina del Ecuador… donde se mezcla acordes indígenas y mestizos”, fue interpretada por la pequeña, tan magistralmente que se ganó al jurado calificador, más aún, cuando con escasos años, siente pasión por estos temas de antaño, que dan valor agregado a nuestras raíces. Este merecido premio lo dedica a su familia y a su maestro, el reconocido músico Edgar Hidrobo. Dueña de una sencillez y facilidad para desenvolverse, ha ido abriendo espacios, que hasta hace poco estaban destinados solamente para personas experimentadas en las áreas de la música y la comunicación, impresionó a grandes personalidades de estos ámbitos, quienes consideran que es un ejemplo para la niñez y juventud. Particularmente estoy convencida, que esta pequeña de sonrisa a flor de piel, tiernos ojos verdes y cabello castaño, lacio y rebelde como su espíritu, pronto nos representará al Ecuador en los grandes escenarios internacionales. ¡ Fuerza Anahí, la lucha apenas empieza!.