Programa pastoral de la diócesis de Ibarra

Ratio:  / 0
MaloBueno 

Monseñor Valter Maggi como Obispo de Ibarra, nos dice: buen camino en la entrega del nuevo Programa Diocesano de Pastoral para el Año de la Misericordia 2015 – 2016; es una ocasión que nos ayudará en el surco de las enseñanzas vertidas por el Santo Padre Francisco en su visita a nuestro país, con la belleza y la alegría de pertenecer a la Iglesia, de estar en la Iglesia, más aún de ser Iglesia. En estas líneas quisiera consignar algunas recomendaciones sobre la marcha dirigidas en especial a las comunidades apostólicos de nuestras parroquias, es un signo de conversión en la pastoral.
Pertenecer a la Iglesia significa estar en comunión con Cristo, todos recordamos en el evangelio de San Juan donde Jesús habla de un grey, de un redil, de un pastor, de la vid y los sentimientos. Nosotros nos encontramos vivificados por la misma vida de Cristo y la iglesia. San Pablo usa la imagen del edificio, la morada de Dios entre su pueblo. Nosotros somos el cuerpo de Cristo. Entonces, asumir la pertenencia eclesial como propia identidad es el camino que nos llevará al corazón de la opción educativa que es el horizonte inspirador de nuestro programa pastoral diocesano.
Los sacerdotes, religiosos y laicos de la diócesis de Ibarra venimos trabajando estos años con el programa pastoral el mismo que elaborado en la comunión y participación de con las Vicarias de Evangelización de Santificación y de la Caridad con sus delegaciones específicas que contienen la línea pastoral y sus acciones, finalmente contiene el calendario de todo el año pastoral y de las visitas del Señor Obispo a las distintas parroquias, con el instructivo y además contiene la Bula del Año de la Misericordia para mantener una catequesis con el pueblo de Dios, para realizar las peregrinaciones a la Catedral y ganar las indulgencias otorgadas para la santificación de los fieles. En el Año Santo, podremos realizar la experiencia de abrir el corazón a cuantos viven situaciones de precariedad, sufrimiento. En este Jubileo la Iglesia será llamada a curar las heridas y aliviarlas.