Nuestros ángeles terrenales

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Nuestros ángeles terrenales

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ALos libros católicos, especialmente la Biblia, confirman que los ángeles son seres espirituales e inmortales, dotados de inteligencia y voluntad, creados por Dios, que para cumplir su función están junto a nosotros noche y día, que por su naturaleza y concepción divina no pueden ser vistos ni captados por los sentidos de ningún ser humano. No obstante, Dios como el “Hacedor de todo Bien,” al ver las necesidades espirituales, carencias físicas y requerimientos materiales que cada uno tenemos, consideró que los ángeles no deben estar solo en el cielo sino también en la Tierra. Por lo que, los ángeles que disponen de la sabiduría y vocación de servicio llamados misioneros están encargados de enseñar y guiar a sus semejantes por el camino del bien, la verdad y la justicia. Los ángeles que tienen el conocimiento y la experiencia acreditados como médicos están encomendados de cuidar de la salud, promover el bienestar integral y sanar a los enfermos. Los ángeles que administran la justicia llamados jueces están responsabilizados de aplicar las leyes, solucionar los conflictos, y sancionar a los infractores.
Los ángeles que construyen edificaciones certificados como arquitectos están capacitados para abrir caminos, urbanizar casas y levantar puentes. Los ángeles que adquieren riquezas y bienes materiales catalogados como empresarios están comprometidos a generar empleo, invertir en proyectos y ayudar a los pobres. Los ángeles que representan al pueblo electos como gobernantes están responsabilizados de buscar el bien común, promover la igualdad de oportunidades, y mejorar la calidad de vida de todos los habitantes. Los ángeles que se encargan de la seguridad las 24 horas del día designados como policías están comprometidos a velar por la integridad de las personas, mantener el orden, y custodiar los bienes materiales. Razones más que suficientes para expresar a todos los ángeles nuestro sentimiento de gratitud, cariño y respeto.