Otavalo ciudad y Otavalo cantón

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Otavalo ciudad y Otavalo cantón

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Con motivo de sustentar un trabajo de grado de maestría en la Flacso, Carla Echeverría Muñoz (2015) analiza el proceso de planificación territorial emprendido por el GAD Municipal de Otavalo en el territorio y cómo esta planificación ha contribuido en la dotación de servicios básicos, tanto en la zona urbana como rural. La Constitución de 2008 obliga tanto al gobierno central, como a los gobiernos locales superar las improvisaciones y las obras de compadrazgo a través de la planificación técnica, que permita el acceso al desarrollo de todo el territorio, en igualdad de condiciones de calidad y cantidad.
Desde la administración de Mario Conejo, Otavalo cuenta con una planificación con visión de futuro, para encaminar el desarrollo de las nueve parroquias rurales y las dos urbanas existentes en el cantón. Desafortunadamente, se priorizó la parte urbana del cantón en detrimento del sector rural. Carla Echeverría comenta en su tesis: “Si bien las parroquias rurales fueron tomadas en cuenta para la formulación del plan, en ese entonces, se encontraron con un impedimento legal en la consecución de lo planificado; según la Constitución de 1998 y la Ley de Régimen Municipal, al Municipio no le correspondía atender las demandas del sector rural de su jurisdicción, sino que era una competencia exclusiva del Gobierno Provincial.”
En la actualidad, esperamos que las deficiencias de servicios básicos en el sector rural sean superadas en un trabajo mancomunado y en consenso entre las autoridades municipales, provinciales y las Juntas Parroquiales. El cantón debe ser considerado como un cuerpo vivo, donde los barrios, las calles, los rincones son lugares que se habita o se transita, donde ocurren interacciones a veces simples y a veces complejas, que involucran acciones de “ser en”, “sentirse en”, “de pertenecer a”, o de “estar en”. En este contexto, la administración municipal debe coordinar la dinámica del cantón, para contribuir al fortalecimiento de las identidades locales, para consolidar una integración, “uno en la diversidad” en el espacio local, cantonal, provincial, nacional y de unión andina.