¿Estamos preparados?

00:00 72 hits

¿Estamos preparados?

Ratio:  / 0
MaloBueno 

El advenimiento de dos desastres naturales de magnitud, la erupción del Cotopaxi y el fenómeno de “ El niño “ nos ponen ante la disyuntiva de analizar hasta qué punto nuestra salud pública actual esta preparada para afrontarlos.
En los últimos años se ha dado preferencia al desarrollo de un modelo hospitalario biologicista, mediante el cual se ha mejorado algunos hospitales y se ha construido otros, cuando sabemos que solo el uno por mil de los enfermos llega a hospitalizarse, entonces cual es la justificación de esta política , ¿el ganar votos en las elecciones?. Mientras tanto se ha descuidado o ha crecido mucho menos la atención primaria de salud, los programas de vigilancia epidemiológica de las enfermedades, la promoción de la salud y la prevención de todo tipo de dolencias, transmisibles o no transmisibles. Son precisamente estas ultimas medidas de salud pública las que deberán funcionar bien en casos de desastres y no creo que se puedan improvisar en el término de una pocas semanas, pues precisamente requieren de largos años de preparar a todos los ciudadanos para evitar que los sectores mas vulnerables sean afectados, por aquello que se sabe que va a venir pero no se conoce su dimensión, el tipo y grado de dolencias que cause en la población expuesta. El caso es mas grave si hablamos de las consecuencias sobre la salud mental de la población cuando no se puede contar con un plan de contingencia en cada uno de los municipios que están en las áreas de riesgo, pues sabemos que la angustia y la desesperación ante fenómenos tan serios no se controla con la oferta de servicios hospitalarios, pues ningún país del mundo tendría los recursos para ello. Es la organización previa, la educación para saber que hacer, el trabajar con los propios, recursos de la comunidad, con el objetivo de proporcionar seguridad ante tantos acontecimientos adversos, lo único que disminuirá esa horrible sensación de abandono y desesperanza.