El “Cocho” Yépez, los hilos de la memoria (I)

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juan rualesEl día jueves 3 de septiembre me vino a ver el “Cocho” para invitarme personalmente a su exposición antológica que se iba a inaugurar esa tarde en la Sala del GPI. Nos quedamos hablando más de una hora acerca de temas culturales y especÍficamente artísticos.

Recordamos la obra de Gilberto Almeida y de Jorge Ortega y toda esa utopía en la que transitamos juntos para hacer la Calle del Arte en San Antonio ya varios años atrás cuando yo trabajaba en el Gobierno Provincial. Me pidió que haga un análisis estético de su obra y le ofrecí darme tiempo para esa honrosa y difícil tarea, aunque antes ya había escrito varias presentaciones y prólogos de catálogos de su obra en diferentes escenarios y etapas culturales de la provincia y el país.
Mi relación con el “Cocho” parte de los años 80. Yo trabajaba como coordinador de Difusión Cultural del Banco Central y organicé varias exposiciones en aquella inolvidable “sala de exposiciones” de la sede del sindicato de EMELNORTE, siempre a mi disposición gracias a la visión altruista de Edmundo Carrión, su Gerente General, el más importantes patrocinador de la cultura en aquel tiempo. En esas exposiciones, el “Cocho” Yépez era un convidado insoslayable, no solo porque siempre estuvo dispuesto a todo lo que sea aportar al desarrollo cultural, sino porque, de toda esa generación de pintores, su obra siempre fue un camino de búsqueda por el que transitaban de su mano, muchos de sus alumnos del Instituto “Daniel Reyes”, varios de los cuales son ahora destacados artistas nacionales, meta a la que solo llegan los que cultivan con vehemencia su talento.
Nos despedimos esa mañana hablando sobre la hipotética creación de una galería de arte en la UTN y ofreciéndole escribir una nota, (no ésta, sino la siguiente), en la que resaltaría la importancia de su obra en el arte y la cultura. Nunca me imaginé que esa iba a ser la última conversación con un amigo perseverante en sus sueños. Al medio día, de todo corazón, escribí la nota que saldrá el lunes próximo y que constituye mi homenaje póstumo a un gran gestor cultural, a un gran artista, a un gran amigo que perdurará en el tiempo, gracias a las profundas huellas que dejó en su vida.

Juan F. Ruales
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