El poder invisible de las palabras

00:30 81 hits

El poder invisible de las palabras

Ratio:  / 0
MaloBueno 

kim viveroDesde inicios de la humanidad, la palabra ha sido considerada no solo como uno de los dones divinos, talentos innatos, y distintivos particulares que Dios proporcionó a los seres humanos sino también la forma de comunicación más sencilla, hermosa y efectiva para que los niños, jóvenes y adultos podamos expresar nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

Es por ello, que cada una de las palabras que utilizamos deja una huella indeleble en el tiempo y espacio, en la mente y corazón, en la cultura y educación puesto que tiene un poder invisible y una fuerza incalculable para motivar o desmotivar, unir o desunir, alegrar o entristecer, facilitar o dificultar, salvar o hundir, culpar o librar, curar o enfermar, elogiar u ofender, construir o destruir, ilusionar o desilusionar, dar o quitar, etc.
Se debe recordar que una palabra tiene mucho de las matemáticas puesto que “divide” cuando se la utiliza como una arma para lesionar y hacer daño, “resta” cuando se la emplea sin pensar para criticar y censurar, pero “suma” cuando se la aprovecha para dialogar y solucionar los problemas, y “multiplica” cuando se la usa para amar y servir a los demás.
Si queremos ser amos, dueños o señores de nuestro silencio u oralidad, escritura o redacción debemos siempre pensar bien antes de decir o escribir una palabra para no herir, dañar o humillar a los demás, pero sí la pronunciamos o escribimos sin medir las consecuencias seremos juzgados y nos volveremos esclavos, prisioneros o dependientes. Razón por la cual, las palabras sabias, pacíficas y mesuradas que salen de la razón pueden aplacar la violencia y dar paz. Las palabras cariñosas, tiernas y afectivas que brotan del corazón pueden generar simpatía, amistad y amor. Las palabras positivas, motivadoras y alentadoras que son expresadas con Fe pueden fortalecer la esperanza, confianza y optimismo. Entonces, jamás utilicemos en nuestro diario convivir palabras negativas, insensatas o despectivas que puedan originar resentimiento, rencor y odio porque la vida es corta, el tiempo es implacable y las personas no somos irremplazables. ¡Pensemos siempre antes de hablar o escribir!

Kim Vivero Saltos
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.