Miradas sobre la primera independencia

Ratio:  / 2

La historia tradicional nos cuenta aspectos que evidencian las perspectivas que tienen los autores al analizar determinados hechos y fenómenos ocurridos en el pasado reciente. Por ello, no es extraño percibir descripciones historiográficas con excesos, narraciones incompletas o deliberados juicios de valor que invisibilizan los roles de muchos actores sociales en aquellos procesos. Se escribió desde los puntos de vista que el investigador tuvo sobre la realidad y, muchas veces, sin los suficientes marcos de los contextos que se examinan.
Demás está reiterar que los sectores sociales populares, generalmente han estado al margen de las narrativas; entre los protagonistas se han hecho sobresalir a quienes han estado vinculados sea con el poder político-militar, con el poder económico-ideológico dominante y hasta preferencias de género.
Los sucesos del 10 de agosto de 1809, cuando se gestaba la necesidad de independizar el continente del yugo colonial, tuvieron como protagonistas de la resistencia a hombres y mujeres sencillos que a su modo y manera buscaban sacudir las cadenas del sometimiento extranjero. En la gestas para elaborar proclamas y aún detrás de las jornadas de los ejércitos libertarios marchaban “gran cantidad de mujeres que seguían a sus compañeros y esposos, padres o hermanos, miembros de la tropa. Eran una población que, en ocasiones resultaba equiparable a los mismos ejércitos…” (Londoño, 2009).
Complemento de ello el continente también parió hijos que supieron desentrañar las angustias de transformación que la época demandaba; así, se constituyeron en sus visionarios jefes o conductoras. Los ideales y la complejidad de las realidades que había que confrontar fueron la fragua que edificaron las personalidades de los libertadores. Miranda, Bolívar, Sucre, Saénz, Zárate, Cañizares, San Martín, Belgrano, O´Higgins, las Manuelas,… escribieron páginas gloriosas y su pensamiento integracionista, en el presente, constituyen faros de inspiración para la libertad.