VI encuentro nacional de sacerdotes

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VI encuentro nacional de sacerdotes

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En la ciudad del Puyo se realiza el VI encuentro nacional de sacerdotes del Ecuador. Con gran interés se espera estos formativos encuentros sacerdotales que motivan con sus conferencias relacionadas al ministerio y su misión. Los testimonios de las distintas generaciones de sacerdotes fortalecen el autoestima y con gracia divina se vive la comunión eclesial en Cristo. El Papa Francisco nos dice: la alegría del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos es una alegría misionera. El Espíritu Santo también enriquece a toda la iglesia evangelizadora con distintos carismas.
Son dones para renovar y edificar la Iglesia. El sacerdote no debe ver su papel reducido al de un simple dirigente, él es mediador, el puente para llegar a Cristo, así el presbítero está comprometido en el cuidado del rebaño y tratará de proteger el rebaño, de alimentarlo y de llevarlo hacia El. En el V Encuentro Nacional de sacerdotes realizado en Portoviejo en el mes de agosto del 2012, se reflexionó la realidad humana del sacerdote y con un análisis antropológico, psicológico y social se recordó, en la Carta de los Hebreos, que todo sacerdote es tomado de entre los hombres y llamado al servicio de las cosas de Dios, por tanto se exige que los presbíteros deben cultivar una serie de cualidades humanas necesarias para la formación de personalidades equilibradas, sólidas y libres, capaces de llevar el peso de las responsabilidades pastorales. El sacerdote muchas veces se siente influenciado por una mentalidad individualista y relativista, la formación permanente es la que ayuda a perseverar y a progresar en su opción y estamos llamados a ser expertos en la tarea propia. En el VI encuentro nacional de sacerdotes se tendrá como punto central de reflexión la alegría de ser discípulo misionero del servicio. Hoy se mantiene una importancia en la pastoral vacacional en la vida del sacerdote; siempre esperamos la oración de toda la Iglesia y la paternidad, hermandad y amistad del Obispo con sus presbíteros para vivir la comunión en el presbiterio diocesano.