De las cartas de Benjamín Carrión

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david ruizA continuación, fragmentos del libro “Cartas al Ecuador”, de Benjamín Carrión: “La función del parlamento -mil veces se ha dicho- no es fundamentalmente la de dar decretitos en bien de esta cosa o de la otra. A eso, los esbirros le llaman pomposamente, ‘trabajar’. En cambio, ‘perder el tiempo’, es hacer el esfuerzo normal que el presidiario hace para romper las cadenas. Los esbirros habrían querido que el Congreso ‘trabajara’ y ‘no perdiera el tiempo’. En otras palabras que, sumisamente, acepte el Parlamento ecuatoriano la imposición, el desplante, la arbitrariedad, porque viene desde ‘arriba’, porque emana de los amos, de quienes, por derecho divino, tienen el poder de hacer -más deshacer que hacer- de este país, esta patria y este pueblo… No, señores, todos los parlamentos del mundo tienen como alta misión fundamental la de enaltecer y afirmar las esencias superiores de la patria: su libertad, singularmente, cuando ésta se halla en peligro. Y en esta ocasión la libertad esencial del Ecuador se halla en peligro, por la naturaleza y la substancia de las doctrinas de retroceso y reacción enarboladas por el grupo encaramado en el Poder… Lo que no han de hacer los parlamentarios, porque invisten representación popular, es acto de esbirrismo. Porque el pueblo, a menos que se halle acanallado por la tiranía del hambre o por la de la imposición de los amos, no es, no puede ser esbirro… Los ‘trabajadores’, aplaudidos por ciertos comentaristas, fueron tan eficaces y laboriosos, que se dieron modos a elevar impuestos, a agravar el hambre popular en beneficio de grandes edificios que ‘conviene’ construir… Los demagogos, los obstruccionistas, los ociosos, no hicieron otra cosa que defender la libertad… ¿Cuál el delito que cometimos los ecuatorianos libres, para que se nos haya aplicado el feo castigo que estamos padeciendo?.. Estamos convertidos en estatua de sal. Estamos salados… ¿Habrá llegado la hora? Sí. Ha llegado la hora para hablar, seriamente, de la unidad, de la unificación del pueblo ecuatoriano, hasta abolir el lamentable castigo a que se nos tiene sometidos”.