Cheque en blanco

00:32 192 hits

Cheque en blanco

Ratio:  / 0
MaloBueno 

jacinto salasLa escena se repite eventualmente. Personas que lamentan haber cedido a la presión y aceptado entregar una letra de cambio, un cheque en blanco.

Todos alertan sobre los enormes riesgos que significa una decisión de esa naturaleza. En ocasiones, ni promesas, ni juramentos, ni la cercanía familiar son garantía suficiente de que el documento entregado no sea llenado, abusivamente utilizado, por alguien ajeno al inocente girador. Cuántas personas no deploran la ingenuidad de haber entregado un documento en blanco. Lástima, muy tarde para los arrepentimientos.
Lo del cheque en blanco – ya en forma figurada -, puede repetirse en otros ámbitos con consecuencias impredecibles. Por ejemplo, en el escenario político, espacio en el que la sociedad puede resignar su voluntad, a la decisión de una mayoría partidista, por el supuesto de que está comprometida en promover el beneficio común. De hecho, esto no pasa de constituir muchas veces, sino una lamentable candidez contradicha por la realidad.
Por ejemplo, la gestión política de PAIS, demuestra, cada vez más, que este movimiento está convencido que el Ecuador le entregó una carta en blanco. Un papel sin firma para que escriban en él lo que convenga, no a los genuinos intereses ciudadanos, sino al proyecto político. ¿Será por eso que rechazan la consulta?
Escribieron la ley de Comunicación, una de las más restrictivas del Continente, generadora de autocensura y camino abierto para sanciones impredecibles de los organismos de control. Quieren escribir que la comunicación es servicio público porque lo que interesa al proyecto, se subraya.
Escribieron la ley de Justicia Laboral permitiendo, en un alarde de audacia, el retiro del aporte estatal del 40 por ciento para las pensiones jubilares. El futuro no importa.
Estamparon, hace rato, la autorización para la explotación del Yasuní, burlándose de una profunda convicción ciudadana. Como escribieron las facilidades para el traspaso de los fondos previsionales, sobre todo “esos, esos del magisterio”, al BIESS.
Ya hablan de otras reformas. ¿Qué escribirán? Carondelet lo sabe. Tienen dos años más para estampar lo que quieran. Mientras tanto los ciudadanos sólo pueden rumiar su desazón.

Jacinto Salas Morales
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.