La india María, más allá de la risa

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zulema obandoEn días recientes, la cinematografía y televisión mexicana, sufrió la muerte de la actriz, comediante, guionista y directora de cine María Elena Velasco, mejor conocida como “la india María”,  fallecida a los 74 años, víctima de un cáncer de estómago. Este personaje de su creación, que exageraba los estereotipos de los indígenas del país,   le  consignó un lugar en el imaginario popular tras una veintena de películas y diversas interpretaciones en programas de TV. Fuera de cámaras cuidó su vida familiar, alejada de los escándalos mediáticos y las luces que encandilan con frecuencia a los artistas, su biografía da cuenta de un solo amor, el director, actor y productor de teatro de origen ruso Julián Lipkies, esposo y  padre de sus hijos. Inició su carrera actoral como bailarina de afamados teatros y corista con rutinas humorísticas junto a famosos comediantes.
María Elena Velasco será siempre recordada por su divertido personaje que si bien evoca a la risa, como un recurso para salir de los problemas, del stress cotidiano o simplemente optar por una sana diversión, existe una lectura intrínseca basada en los estereotipos de los indígenas de un país, que por siglos fue discriminado y sometido a una profunda desigualdad e inequidad.  Así nace el personaje: una mujer ingenua, con toques mazahua, rebozo y trenzas; en la cinta “El bastardo”, 1968, aparece por primera vez, la actriz recorría las calles buscando mujeres para estudiarlas e imitarlas tanto en su vestimenta como en el lenguaje coloquial resumido en sus frases, que le traerían tanta fama y reconocimiento, después vinieron grandes éxitos como “Tonta pero no tanto”, “El miedo no anda en burro” y “Pobre pero honrada”. La mayoría de sus cintas retrata la migración a la ciudad con su burro Filemón, una mordaz crítica al racismo, a la pobreza, el machismo, la corrupción burocrática y las esferas de  poder, esta última vetaría  su trabajo cinematográfico, lo que le obligó a retirar su personaje, dedicándose a dirigir y producir la serie televisiva  ¡Ay María, qué puntería! y otras que le merecieron premios y galardones. Su última producción “La Hija de Moctezuma”, 2014, atraparía a su público a seguir esta misma corriente fina, crítica y mejorada. Pocos seres humanos, tienen la gran virtud de hacer reír a los colectivos, esta mujer sin duda fue una de ellas.