Una reelección inteligente

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Una reelección inteligente

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juan rualesRecuerdo como si fuera ayer las bochornosas imágenes de esa algazara institucionalizada que eran los  congresos de la partidocracia. Salvo excepciones que todo el país recuerda; la cámara legislativa era una caterva de patanes que se caracterizaba por aprobar leyes casi siempre en beneficio de la oligarquía que gobernaba el Estado tras bastidores mediante generosas canonjías de mucha  monta o con la dadivosa   presencia del Hombre del Maletín. La partidocracia le convirtió al Congreso en un circo en el que los politicastros despedazaban a la patria sin  compasión, pistoleros que se hacían escuchar revolver en mano o a “punte” de  soeces groserías y cenicerazos y,  salvo uno que otro discurso sensato, lo demás eran una sarta de disparates que si no causaban ira, producían una hilarante jocosidad. Era el recinto de la mediocridad  donde se transaban los más turbios negociados contra la democracia, la soberanía y la majestad de la Legislatura.
Eso ha cambiado. Ahora, aunque existe uno que otro legislador que no está a la altura, unos y otros asambleístas defienden con argumentos a veces brillantes  los intereses a los que representan: Del centro a la derecha defienden la voracidad de las sempiternas clases dominantes y del imperialismo, del ese por ellos añorado Ecuador corrupto, subdesarrollado y dependiente. Del centro a la izquierda, defienden el interés de la patria, del pueblo de la soberanía y de la verdadera democracia. Entre otros factores esto  se  debe a la buena conducción de la Asamblea por parte de Gabriela Rivadeneira y de las dos vicepresidentas. Se les acusa de estar alineadas con el Gobierno, ¡pues claro… si son del mismo partido no pueden estar en contra! El suyo es un proyecto político al que los ecuatorianos lo apostamos y,  con errores y defectos, es mucho mejor que  ese horrendo estilo de hacer política del pasado. Por ello es un acierto su reelección, en las cosas buenas se debe  perseverar, más aun cuando hay un claro proyecto político de largo plazo.