El trabajo, un derecho irrenunciable

Ratio:  / 1
MaloBueno 

kim viveroDesde inicios de la humanidad, por la desobediencia de Adán y Eva a Dios al comer el fruto del árbol prohibido, el castigo del hombre está establecido en Génesis 3:19: “Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste formado,…”, presenta al trabajo como un escarmiento por una mala acción realizada, una carga por el peso que debe ser llevada o una obligación que debe ser cumplida. No obstante, la interpretación de este versículo va más allá de considerar al trabajo como un simple correctivo por algo que se ha hecho mal sino de aprender a valorarlo por algo que se ha hecho bien; puesto que en: Eclesiastés 1:3,13 “¿Qué provecho recibe el hombre de todo el trabajo con que se afana bajo el sol?,” Efesios 4:28 “El que roba, no robe más, sino más bien trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga que compartir con el que tiene necesidad,” 1 Tesalonicenses 2:9 “Porque recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas, cómo, trabajando de día y de noche para no ser carga a ninguno de vosotros…,” 2 Tesalonicenses 3:10 “Porque aun cuando estábamos con vosotros os ordenábamos esto: si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma,” y Eclesiastés 5:15 “Como salió del vientre de su madre, desnudo, así volverá, yéndose tal como vino; nada saca del fruto de su trabajo que pueda llevarse en la mano.” Todas estas antífonas de la Biblia confirman que: todo trabajo tiene su recompensa, que no existe trabajo malo ni deshonroso, y que cuando dejemos esta vida no podremos llevarnos nada. Recordemos que el trabajo por insignificante que parezca, dignifica y santifica a las personas, aunque no todos aceptamos al trabajo como una oportunidad para aprender cada día más, desarrollar nuestras habilidades, y realizarnos como profesionales. ¡Qué tan bueno será trabajar que hasta nos pagan por hacerlo! Razón por la cual, nuestro trabajo por más humilde que sea y como un derecho irrenunciable debe ser hecho con cariño, alegría, responsabilidad, ética, y compromiso para que tenga un valor agregado, sea reconocido por todos y se convierta en nuestra mejor carta de presentación. ¡LOOR A TODOS LOS TRABAJADORES!