Ciudad que renace

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Ciudad que renace

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jacinto salasLa tragedia del 16 de agosto de 1868 fue inenarrable. Ibarra, a la 1h15 de ese día fue reducida a escombros y debajo de ellos perecieron miles de hombres y mujeres. Unos, en el momento mismo del devastador terremoto que también arrasó a Otavalo, Cotacachi y otras poblaciones.

Solo seis días después, con la llegada de García Moreno, Jefe Civil y Militar nombrado por el Gobierno, podría decirse que se iniciaron oficialmente las tareas indispensables para restaurar el orden y superar el desastre. Los pocos sobrevivientes de Ibarra se habían refugiado al sur, en los llamados “llanos de Monjas”, en donde improvisaron covachas y refugios, sitio que daría nacimiento a la parroquia de Santa María de La Esperanza. García Moreno inició de inmediato las labores de reconstrucción. Restableció caminos, hizo arreglar puentes, estableció hospitales temporales y asumió las tareas administrativas necesarias. Tarea enorme constituyó retirar les escombros, enterrar cadáveres, adoptar medidas que impidan la propagación de enfermedades. Todo lo hizo investido de la autoridad otorgada por el Gobierno. Imbabura, en la práctica se había quedado sin autoridades. García Moreno nombró un nuevo Gobernador y trató de restablecer la administración pública. Pero igualmente, superar, en los sobrevivientes, el trauma ocasionado por la tragedia.
La más importante tarea sería la de la reconstrucción y en esta la de Ibarra en el sitio en el que fue fundada. El 13 de julio de 1869, casi un año después, García Moreno, nuevamente Jefe Supremo de la Nación, mediante decreto dispuso la reconstrucción y asignó recursos para acelerar aquella. En los tres años siguientes se aceleró la reedificación de Ibarra. En abril de 1872 y pese a la resistencia de algunos se dispuso la reinstalación de la ciudad que se concretó entre el 21 y el 28 de abril. Fue esta fecha cuando, en medio de una ceremonia religiosa y cívica, Ibarra, renació.
Fue, en otras palabras, la refundación de Ibarra, la ciudad que volvía para recuperar el objetivo que le señalaron los mayores. La ciudad que ha renacido cada día para señalar y establecer un futuro de progreso y desarrollo para sus hijos.

Jacinto Salas Morales
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