21-07-2018 | 00:00
(O)
Kim Vivero
Pensamientos
kvivero@pucesi.edu.ec

¡Qué tiempos aquellos!

    Desde la antigüedad, la unión ha sido una de las herramientas más idóneas para buscar el bien común de todos los que se encontraban alrededor. Prueba de ello, son las tradicionales “mingas” que se realizaban en los barrios y pueblos pequeños con la finalidad de ayudar en las siembras y cosechas, apertura de los caminos, limpieza de las acequias, construcción de casas o en cualquier actividad que se necesitaba una mano amiga.

    En este tipo de actividades, todo estaba tan bien planificado, organizado y hasta sincronizado que los objetivos planteados para la jornada siempre tenían un feliz cumplimiento. Los hombres desarrollaban los trabajos más fuertes y pesados mientras conversaban y tomaban alguna limonada, bebida o aguardiente.

    En cambio, las mujeres conversaban acerca de sus vivencias y experiencias en sus hogares al mismo tiempo que preparaban la comida en la cocina o simplemente en una tradicional tulpa de leña, y los niños jugaban y gritaban por el campo dando un toque de alegría. La comunicación era tan efectiva que nunca se necesitó de la tecnología ni mucho menos de la telefonía celular ni redes sociales; ya que la amistad, solidaridad, respeto y gratitud era lo único que se requería para unir a cientos de personas.

    Retomemos las “mingas” y trabajemos juntos en la búsqueda del bien común, bienestar de todas las familias, progreso de las instituciones y adelanto de la Patria.

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