15-09-2018 | 00:26
(O)
Kim Vivero
Pensamientos
kvivero@pucesi.edu.ec

Promovamos el diálogo

Las palabras pronunciadas con cariño, dulzura y ternura son música para el oído.

    Desde que el hombre inventó el Internet, los teléfonos celulares, y la conectividad virtual, todas las personas estamos no sólo conectadas a aparatos y dispositivos que acortan miles de kilómetros de distancia y minimizan el tiempo de respuesta sino también desconectadas unas de otras física y personalmente a pesar de estar juntas. Por lo que, los correos electrónicos, mensajes, chats, y publicaciones por las redes sociales están acabando con esos valiosos espacios para conversar mirándose a los ojos, tomar un café o compartir una golosina. En esos momentos mágicos de diálogo, el poder de la palabra era incalculable porque se podía buscar acuerdos, consensos, alianzas, propuestas y solución a los problemas.

    Obviamente, en los lugares que la conversación todavía existe se le ha minimizado tanto que es breve, esporádica y trata temas inmediatos, pero en cada uno de nosotros está el recuperarla dándonos el tiempo para como padres dialogar con nuestros hijos en nuestro hogar, como maestros comunicarnos con nuestros estudiantes en la escuela, como jefes hablar con nuestros empleados en el trabajo, y como autoridades platicar con los ciudadanos en la comunidad. Recordemos que un jovial saludo o una alegre despedida con una sonrisa, un abrazo, un beso o un apretón de manos jamás podrán ser reemplazados por un mensaje grabado, una fotografía animada o un colorido emoticón porque las palabras pronunciadas con cariño, dulzura y ternura son música para el oído.

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