08-09-2018 | 00:00
David Ruiz Sevilla
Perspectivas
davidruizsevilla@hotmail.com

La cultura alcohólica

Es lamentable

ver después

de las fiestas, borrachos tirados en el suelo por todo lado.

    Amanecía, escuché un alboroto, me asomo a la ventana y veo a tres borrachos, uno estaba tendido en el suelo, los otros dos auxiliaban al caído, tenía una herida grande en su espalda, uno de los borrachos fue a la panadería de la esquina y pidió unas tijeras, regresó contento, iba a ‘operar’ a su amigo, a una vecina le preguntó si no tenía alcohol o agua oxigenada, la vecina le dijo que no, el otro borracho dijo: “pongámosle esto”, indicando la botella de “Norteño” que tenía en su mano derecha, y así lo hicieron, le echaron un poco de licor en la herida para ‘anestesiar’ al paciente, el que tenía las tijeras agarró el pedazo de piel que estaba desprendida de la herida y empezó a cortar, cortó el trozo de piel y lo lanzó a la calle, el herido hizo un gesto de dolor, después, alguien que pasaba por ahí les sugirió que lleven al herido al Subcentro de salud que estaba a una cuadra de distancia, levantaron al herido y se fueron los tres.

    El escritor Miguel Ángel Asturias, dijo alguna vez que en el Ecuador “beben como si al día siguiente no fuera a haber”, “¿más trago?”, le preguntaron, “no, más días”, respondió.

    Hace falta introducir, difundir y explicar en nuestro país el concepto de “cultura alcohólica”, para que la gente, si bebe, lo haga racionalmente, hasta el punto en que no pierda el juicio.

    Es lamentable ver después de las fiestas, borrachos tirados en el suelo por todo lado.

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