12-08-2018 | 00:45
(O)
Zulema Obando
Rastros y Rostros
crisjuli@hotmail.es

La bebida de los siete granos

Su origen se remonta a la época de los grandes caciques, donde era degustada en banquetes.

    El maíz sigue jugando un rol importante en la dieta tradicional del Ecuador, desde tiempos precolombinos se ha preservado como un elemento ritual y festivo, adaptándose a las diferentes condiciones geográficas y climáticas.

    En este contexto las festividades del Yamor, celebradas en septiembre en Otavalo (Imbabura), se relacionan con el ciclo agrícola andino, constituyendo un símbolo de fertilidad, nacida para agradecer a la Virgen de Monserrat, su patrona y a la Pacha Mama por las abundantes cosechas.

    Parte sustancial de la fiesta es la bebida tradicional, conocida como chicha de “Yamor”, que está hecha con siete clases de maíz: negro, amarillo, blanco, canguil, morocho chulpi y jora (maíz fermentado), a los que se les limpia, tuesta y muele.

    Es una materia prima que es cocida por aproximadamente doce horas, su líquido es colocado en toneles de madera hasta que adquiere un aspecto amarillento y aceitoso llamado “flor”, a continuación se cierne y se mezcla con miel de panela.

    Su origen se remonta a la época de los grandes caciques, donde era degustada en banquetes, su término proviene de dos vocablos Yak-sabio y Mur-grano, denominándose bebida de la sabiduría.

    A diferencia del resto de chichas, no contiene ninguna planta aromática y para catarla se requiere de un paladar bien desarrollado.

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