24-08-2018 | 00:44
(O)
Víctor Corcoba Herrero
Algo más que palabras
corcoba@telefonica.net

Gentes con entusiasmo (1)

Hoy más que nunca necesitamos entusiasmarnos para detener tanta pesadumbre.

    Me emocionan las gentes valientes y valerosas, con entusiasmo, esos individuos que lo donan todo, incluso sus propias vidas por llevar ayuda humanitaria, que se arriesgan por trasladar un poco de esperanza a tanta desesperación que nos acorrala, y que a pesar de la multitud de peligros que les acechan, no cesan en su empeño de socorrer.

    ¡Qué misión más bella la de salvar vidas! Su heroicidad lo es en todos los sentidos y maneras, pues son francamente ángeles de la concordia, protectores de la paz, difusores reales de los derechos humanos en definitiva.

    La realidad no se puede omitir. Nada es color de rosa. El clima de violencia es tan fuerte que millones de personas han de huir de sus hogares y partir hacia futuros inciertos.

    Al sufrimiento y la injusticia hay que sumarle el hecho de que estos animosos activistas humanitarios, suelen ser también víctimas de multitud de ataques deplorables, lo que dificulta el auxilio muchas veces.En consecuencia, hoy más que nunca necesitamos entusiasmarnos para detener tanta pesadumbre vertida, tanto dolor sembrado, tantas penurias mundializadas. Con frecuencia, nos sentimos abrumados por imágenes crueles que nos instan a una más eficiente justicia. Quizás tengamos que priorizar las causas que provocan esta inmoralidad ascendente para poder reaccionar antes de que se produzcan las tragedias. Está bien que la comunidad internacional de Naciones Unidas confíe en la Organización... (continúa)

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