23-07-2018 | 00:00
Jacinto Salas
Momentos
salasjacinto@yahoo.com

Decisiones

Nada para la burocracia municipal. Que no suceda lo de El Cuartel y la Casa de la Ibarreñidad.

    Este martes, (mañana), en acto especial, el viejo edificio del Colegio Nacional Teodoro Gómez de la Torre, volverá a ser patrimonio de Ibarra. Volverá a ser, porque, en algún momento, personas que desconocían la historia del primer colegio fiscal de la provincia, no defendieron ese patrimonio. Quién sabe, pensaron que no importaba que el Estado se apropie del emblemático edificio, construido, no por un gobierno, sino gracias a la generosidad del Coronel Teodoro Gómez de la Torre, en terrenos de su propiedad, aquí, en el centro de la ciudad reconstruida. Ahora, gracias a la decisión municipal, ese edificio que albergó decenas de generaciones de estudiantes, dejará de ser una lacra, una muestra del descuido y del abandono del patrimonio urbanístico de Ibarra, del casi nulo valor que otorgamos a la herencia arquitectónica de esta ciudad.

    Queda, con todo, un dilema: ¿Qué destino dar al edificio patrimonial? El Municipio plantea una consulta. Interesante. Muchos ciudadanos pueden sugerir ideas innovadoras. Sin embargo, no es suficiente. Los proyectos de recuperación del “Teodoro” y su uso posterior deben responder a criterios técnicos que cumplan condiciones elementales: Uno de ellos es la alta demanda. Encontrar propuestas que por sus características de novedad, atractivo, calidad de servicios, determinen una afluencia constante de público. Una segunda condición: sustentabilidad. Garantizar la generación de recursos propios que impidan comprometer dineros públicos.

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