28-07-2018 | 00:14
(O)
David Ruiz Sevilla
Perspectivas
davidruizsevilla@hotmail.com

De sandinista a tirano

La presión de las huestes orteguistas ya ha cobrado 300 vidas. De sandinista a tirano.

    El 20 de junio de 1 979, el periodista Bill Stewart fue asesinado, le tendieron en el suelo y un soldado le disparó en la cabeza. Las imágenes de este atroz crimen dieron la vuelta al mundo. La dictadura de la familia Somoza, que saqueó Nicaragua y asesinó a miles de personas durante 42 años, llegaba a su fin.

    El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) con la ayuda del pueblo derrotó a la dictadura el 19 de julio de 1 979.

    Daniel Ortega lideró la Revolución Sandinista. Como dirigente estudiantil, yo mismo participé en varios eventos de solidaridad con dicho proceso. Mientras estudiaba en Moscú, compartí el departamento con muchos jóvenes revolucionarios ‘nicas’. Con asombro escuchaba los relatos de la guerra que esos jóvenes habían librado contra el ejército somocista y los ‘contras’ apoyados por Estados Unidos. Ellos y yo admirábamos al ‘comandante Daniel’.

    El FSLN gobernó de 1 979 a 1 990, y desde 2 007 hasta la actualidad. Desgraciadamente, los principios revolucionarios inspirados en el pensamiento del ‘General de hombres libres’ Augusto César Sandino, parecen haber sido abandonados.

    Ortega, quien se jugó la vida luchando contra la dictadura somocista, hoy parece jugársela por defender los intereses de su familia y sus amigos enquistados en el poder. La represión de las huestes orteguistas ya ha cobrado 300 vidas. De sandinista a tirano, una despreciable metamorfosis.

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