04-09-2018 | 00:24
(O)
Enrique Aguilar
Reflexiones
neaguilarz@hotmail.com

Academia y libertad

Escuchamos al Presidente Moreno suspirar y decir que se respira en el país un aire de libertad.

    A más de formar profesionales y postgraduados en todas las áreas del conocimiento, las universidades tienen por objeto investigar y difundir sus conocimientos con la mayor libertad, para que puedan ser aprovechados por otros científicos en sus tareas académicas y por toda la población en su educación, en sus procesos de trabajo y, en último término, en transformar la realidad para beneficio de todos.

    Escuchamos al Presidente Moreno suspirar y decir que se respira en el país un aire de libertad, pero al mismo, tiempo un distinguido profesor del Instituto de Altos Estudios Nacionales ( IAEN ) es despedido de su cargo por haber participado en un programa de televisión donde con datos y valiosas reflexiones cuestionó el cumplimiento de las metas de este gobierno. ¿Dónde están entonces la libertad de investigar para un académico y dónde la libertad de expresión que se respira?

    ¿O sólo deben decirse flores y elogios sobre la conducción del Estado y sus políticas, para que esas opiniones sean válidas?.

    Quien investiga seriamente debe tener la posibilidad de ser oído por todos y también de que sus opiniones sean refutadas, eso enriquece la comunicación académica y fortalece la democracia, si supuestamente hemos salido de un régimen que no permitía más opinión que la del líder, no caigamos en una posición parecida o peor.

    Los cuestionamientos deben ser oídos y, si es pertinente, las rectificaciones al programa de gobierno, realizadas.

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