07-03-2018 | 13:53

La triatleta imbabureña Paula Jara subió a otro nivel

    pola jaraIbarra.- Lo que se hereda no se hurta, reza un conocido y viejo  refrán. La destacada triatleta Paula Jara, quien logró una medalla de oro en la Copa Americana que se cumplió en territorio chileno,  viene de una familia de deportistas. A su arribo, a la Ciudad Blanca, la deportista habló en exclusiva para Diario EL NORTE.  

¿Cómo fue la experiencia en Chile?

Fue una dura batalla porque fuimos cinco competidoras y saliendo en un tercer lugar del agua puede obtener el triunfo al final, en la definición del atletismo.

¿Qué pasó con el equipaje?

Por un problema en la aerolínea el equipaje no llegó conmigo. Tuve que idearme maneras para entrenar. Por ejemplo, me fui a un supermercado  y me  compré una mudada de ropa y una licra, ya que no tenía de otra...
 
¿Qué fue lo más complicado de  la competencia?

Lo más complicado fue la natación. Nadamos en una playa pequeñita,  es como una entradita de mar; entonces por el espacio y como no podían alargar mucho hicieron dos vueltas y ahí las chilenas fueron más rápidas.

¿Qué significa esta medalla para Paula?

Significa mucho ya que como se ha estado trabajando en esta nueva temporada, se ha ido evolucionando. Creo que han sido muy claves los entrenamientos y el  volumen que hemos trabajado especialmente en la parte del atletismo, que era donde más me estaba costando definir las carreras.

¿De dónde nace el apelativo de Pola?

Bueno, en realidad, puedo decir que toda la vida me han llamado así. Se dice, dentro de mi familia que es porque de bebé yo parecía una bolita; entonces como me llamo Paula, me dejaron de Pola.

¿Siente presión al tener a Javier, su tío, como entrenador?

No presión, ni tampoco tengo privilegios porque en realidad   con el ‘Javi’ somos muy centrados. El entrenamiento es el entrenamiento y la familia es la familia. Cada día  es igual para todos y me siento una más del equipo.

¿Qué es lo más complicado para Paula en esta disciplina?

Creo que una de las experiencias más duras fue cuando me lesioné. El año pasado igual me lesioné y sentía una impotencia bastante grande porque no podía dar todo de mi.

¿Cuál es la satisfacción más grande que le ha dado el triatlón?

Satisfacciones, creo que salir a competir fuera, ya que la verdad es un gran privilegio.  Otra de las  cosas más bonitas fue salir a entrenar fuera porque puede conocer otras formas de practicar.  

¿Ha sentido el apoyo de su familia?

Ciento por ciento porque mi familia siempre está ahí. Obvio no pueden acompañarme a todas las competencias que salgo, pero siempre me brindan  su respaldo.

¿A qué se dedica los días que no entrena?

Me dedico a arreglar  mi cuarto, a lavar mi ropa,  a bañar a mi perrita Julieta y, bueno, a hacer otras cosas.