El Nacional fue superior y superó a Independiente en la última jugada

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Quito (API) Dos realidades y expectativas dispares en escena. Independiente del Valle, afectado por la doble derrota ante Delfín, recibió en su cancha a El Nacional, un equipo que sintomatiza demasiado y que no termina de encontrar su regularidad.

 

La oferta inicial fue interesante. Independiente accedió fácil en los primeros minutos a la parcela militar, pero Arce y Bareiro carecieron de buena conexión para romper el cerrojo del buen portero Padilla, que tuvo algunas intervenciones notables para evitar la caída de su valla.

Luego del primer cuarto de hora, El Nacional fue creciendo. Garcés y Cordero se juntaron mucho más para contener los embates negriazules. La presencia de Samaniego como enlace tuvo determinante importancia a la hora de ubicar en el radar a Daniel Angulo. Los muchachos de Favaro fueron encontrando su zona de confort en el Valle.

Con el transcurrir de los minutos, Balda y Angulo tuvieron al menos tres chances de marcar. El golero Piedra tuvo mucha actividad en la guardianía local. Los laterales Carbalí y Gracia fueron importantes para la transición en El Nacional, buenas intenciones e idea y vuelta de los custodios de las orillas.

En la previa del descanso, Ángel Gracia tuvo la más clara del encuentro. El zurdo ex Fuerza Amarilla por poco sorprende al fondo de los sangolquileños con un remate de costa a costa devenido de su banda, que el portero Piedra tuvo que extremarse para repeler el peligro.

El complemento tuvo casi los mismos síntomas. Buena gestión de El Nacional para descolgarse, e Independiente esperando con todo para arremeter desde el contraataque. Villalva y Angulo avisaron de entrada, aunque en la réplica Arce y Barreiro estuvieron un tanto más cerca de convertir.

Los ingresos de Parrales y Ordóñez le dieron otra dinámica a los criollos. Buena gestión de ambos para refrescar la tarea ofensiva del team de Favaro. Independiente retrocedió cuanto pudo, se refugió en su campo y rara vez salió de su guarida para buscar el arco contrario.

Los minutos finales fueron animados. El Rojo intentó con Ordóñez y Parrales en sucesivas paredes, pero Independiente hizo pesar sus individuales para clausurar sus intenciones. Pellerano tuvo una muy clara a diez minutos del final, cuando un fallo defensivo de los criollos le dio la chance de definir de cara al gol y sin presiones. Méndez también tuvo otra clarísima para el negriazul.

En la última jugada, un pase medido de Villalva encontró destino en Jorge Ordóñez que clavó un cabezazo enorme para romper el cero y dejar de ganador para la posteridad al Rojo. El Bi-Tri se animó a tiempo, consiguió una recompensa muy preciada y terminó festejando en Sangolquí.