Cotopaxi se llevó la Copa del campeonato nacional de fútbol barrial

Ratio:  / 0
MaloBueno 

23

Ibarra.- Con un gol de Wilmer Gutiérrez, el Tecnicentro Balarezo, de la provincia de Cotopaxi, se coronó campeón del Nacional de Fútbol Sénior Barrial luego de jugar la final con Atlético Estudiantil de Pichincha.

Imbabura fue sede del campeonato, donde disputó el equipo Halcones quedando en cuarto lugar, perdió 3-2 con Esmeraldas.


“Me siento tan orgullo porque ustedes son unas personas humildes y agradezco a Dios que siempre está con nosotros”, fueron las palabras del presidente del equipo campeón, Miguel Balarezo, a sus jugadores, quienes formaron un circulo para rezar y agradecer a Dios con un ‘Santa María’.

Guillermo Murillo, quien jugó un tiempo con su club, mencionó que la copa estaba para cualquiera de los dos equipos. “Al final tuvimos una oportunidad y logramos concretarla”.


El estadio Simón Bolívar, del sector de las Cuatro Esquinas, acogió a gente de Cotopaxi y Pichincha, quienes llegaron a la Ciudad Blanca para alentar a su favorito.


Luego del pitazo final del árbitro central la pequeña hinchada del Tecnicentro Balarezo corrió hasta la cancha para abrazar a los protagonistas.

El autor del único gol del partido, Wilmer Gutiérrez, aseguró que el equipo rival fue “muy difícil, gracias a Dios se dio la Victoria que tanto anhelábamos, hay que disfrutar y seguir haciendo deporte”.


Mauricio Veintimilla, quien pasó por equipos como Espoli y Católica, indicó que el campeonato fue merecido para su equipo, “lo venimos luchando desde el año pasado”, dijo el defensa, que debutó con el número 19.


Señaló también que en el campeonato hubo un buen nivel de fútbol, “pero estuvimos a la altura del campeonato y lo conseguimos”, dijo Veintimilla a la prensa local.

 HALCONES

Las finales empezaron ayer desde muy temprano. El club Halcones, de la Liga Deportiva Parroquial de San Antonio disputó la semifinal a las 08:00 con Tecnicentro, que a los últimos minutos no reaccionó y el equipo rival le metió 3 goles. Para el entrenador, Jorge Cevallos, un mal trabajo de los jueces de línea perjudicó al equipo. “Se bajó el nivel de fútbol, nos atacaron más y también se bajó la moral tanto en dirigentes y jugadores de nuestro equipo”.

La barra imbabureña no paró de alentar a su equipo desde los graderíos: “Ñeque, ñeque, Halcones”.