EMELEC ganó con autoridad a Delfín y es el nuevo campeón del fútbol ecuatoriano

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Emelec

La final de vuelta del torneo local tuvo un arranque poco consecuente al fútbol generoso demostrado por ambos equipos durante la temporada.

 

Delfín corrió con la iniciativa de entrada y durante el primer cuarto de hora tuvo no menos de cuatro chances de aproximarse a la cabaña defendida por Esteban Dreer.

Cangá, Paredes, Patta y Ordóñez tuvieron que chocar con toda la zaga eléctrica para intentar colar algún remate con cierto peligro. En las réplicas, Emelec no tuvo la capacidad de correr bien la cancha y sus llegadas se quedaron en la resistencia que impusieron Luna y Chancellor en la zaga central.

Sobre el minuto 22 llegó la más clara para los eléctricos, desborde notable por el centro del campo en acción colectiva y llegó Robert Burbano para rematar a quemarropa por encima del pórtico defendido por Pedro Ortiz.

La réplica no se hizo esperar, en un centro cruzado de derecha a izquierda, Jacob Murillo impuso condiciones y se la entregó para Henry Patta que, a pesar de su buen gesto técnico, terminó enviando un remate totalmente desviado del arco de Esteban Dreer.

El final del primer tiempo estuvo marcado por el ímpetu de Emelec. Al minuto 45, centro de costa a costa para que llegue al filo del área chica Ayrton Preciado a rematar de cabeza y, como en el Capwell, sorprendió a Pedro Ortiz que quedó sembrado. Delirio azul y la fiesta instalada en Manta a favor del equipo de Arias.

El complemento de la final de campeonato arrancó con una llegada de notable despliegue físico de Roberto Ordóñez. La Tuca cuerpeó a Jorge Guagua en un mano a mano y falló ante Esteban Dreer lo que pudo ser el empate transitorio.

Al minuto 64, el título se liquidó a favor de Emelec. Bryan Angulo, como en la primera final, llegó con todo por el carril central y convirtió ante la salida desesperada de Ortiz. Fenomenal despliegue del ariete eléctrico, peso ofensivo, manejo de la presión y definición exacta.

Luego del segundo tanto de los azules, se les subió la mostaza a los jugadores de Delfín. Varias jugadas violentas: pisotones, patadas y hasta golpes de puño propinaron los jugadores del equipo de Sanguinetti ante la impotencia de perder en su cancha la final del torneo.

El desenlace fue un trámite nada más para los azules. Delfín bajó los brazos anticipadamente y se resignó ante un equipo que fue absolutamente superior en las dos finales. Emelec consiguió su décima cuarta corona, premio a la regularidad y progreso que tuvo durante la temporada. El club presidido por Nassib Neme ha conseguido cuatro títulos en el último lustro, una racha solo comparable con la de El Nacional los años 70 y 80.