Alemania arrebata el bronce a una cansada Polonia en balonmano

Ratio:  / 0
MaloBueno 

polo

La selección alemana de balonmano volvió a subir a un podio olímpico doce años después, tras colgarse este domingo la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Río, al imponerse por 25-31 a Polonia en una final de consolación en la que los germanos impusieron su mayor poderío físico.

Desfondado por el esfuerzo de disputar ocho encuentros en apenas quince días, el conjunto polaco apenas pudo resistir un cuarto de hora el empuje de la joven selección alemana, un equipo plagado de jugadores que apenas sobrepasan los veinte años.

Todo lo contrario que Polonia donde veteranos como Karol Bielecki, Krzysztof Lijewski o Mariusz Jurkiewicz, todos por encima de la treinta, juegan un papel fundamental en los planes del técnico español Talant Dujshebaev.

A este problema se unió la ausencia del lateral Michal Jurecki, el mejor cañonero del equipo polaco, que al igual que ya ocurrió en la semifinales ante Dinamarca hoy no pudo disputar ni un solo minuto a causa de la lesión que sufrió en la primera fase del torneo.

Estas dificultades no impidieron, sin embargo, competir de inicio a la selección polaca de tú a tú con la vigorosa Alemania, que se enredó más de lo debido en la ya tradicional defensa 5-1, que tan buenos resultados le ha dado siempre a Dujshebaev ante los equipos teutones.

Fueron quince minutos que agotaron las escasas fuerzas con las que ya afrontó el partido una selección polaca, muy castigada por la prórroga que debió disputar el pasado viernes en el duelo de semifinales de Dinamarca.

Este desfallecimiento impidió a los jugadores polacos continuar con su intenta actividad defensiva, lo que llevó a Dujshebaev a abandonar, incluso, el 5-1 que tan buen rendimiento le había dado ante el cansancio del avanzado Mateusz Jachlewski.

Los problemas físicos lastraron también el ataque de los eslavos, incapaz el central Krajewski, que apenas contó con la ayuda de los cañoneros Bielecki y Lijewski, de seguir rompiendo la defensa germana con sus fintas y penetraciones.

Alemania no desaprovechó esta circunstancia para romper definitivamente el marcador con contundente parcial de 1-7, que permitió a los germanos situarse con una ventaja en el marcador de tres tantos (9-2).

Renta que los goles del extremo Tobias Reichmann y el lateral Paul Drux permitieron ampliar a los del islandés Dagur Sigurdsson todavía más (13-17) al llegar al descanso.

Fue un anticipo de lo que ocurrió en la segunda mitad en la que los germanos penalizaron cada error de la fatigada Polonia con goles y más goles, que dejaron ya sentenciado el triunfo alemán (18-25) a falta todavía de casi dieciocho minutos para la conclusión.

Hecho que no impidió a Polonia seguir peleando hasta el final, el rasgo que mejor caracteriza a los equipos del español Talant Dujshebaev, en busca de una remontada, que los goles de Reichmann, máximo anotador del encuentro, y las paradas puntuales de Andreas Wolff hicieron imposible (25-31).