Festejos y tristezas al unísono

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Festejos y tristezas al unísono

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p14IBARRA. Colombia estuvo presente con sus festejos en la Ciudad Blanca ayer durante el duelo por eliminatorias entre ambos países hermanos. La hinchada cafetera se reflejó en distintos rincones del país y los cánticos resonaron en las calles.

Todo estaba listo para que empiece uno de los encuentros más esperados. Ibarra se ha convertido en el hogar de muchos colombianos que ven al país como su hogar y es por ello que el cotejo iba a traer fuertes emociones en los hinchas.
Cuando el reloj marcó las 15:30 las calles de la Ciudad Blanca lucían abandonadas y uno que otro local que tenía un televisor reunía a los hinchas de ambas escuadras que, con nervios, apoyaban a sus selecciones.
Recorriendo los tradicionales sitios de encuentro para los hermanos colombianos encontramos en el tercer piso del Centro Comercial Pasaje Ibarra a un buen número de hinchas de los dos países en un ambiente de camaradería y observando el cotejo.
Un proyector y un televisor les permitían mirar las jugadas que iban a poner las emociones conforme corría el reloj.
El primer festejo fue cafetero y el sitio estalló de emoción con el primer gol de Colombia que puso a saltar a los hinchas. Los niños de igual manera no paraban de gritar el primer tanto.
Mesas totalmente llenas se pudo ver en el lugar. En una de ellas encontramos a Verónica Castro, Diana Fernández, Deisy Peña y Cristian Benítez que compartían de un agradable momento. Todo parecía muy común pero al preguntar su procedencia conocimos que las señoritas eran colombianas y Cristian ecuatoriano. La hermandad entre ellos fue evidente pese al resultado.

 

MÁS FESTEJOS
El partido seguía y la atención de los hinchas no se despegaba de las pantallas. Unos con familias enteras, otros entre amigos y pocos simplemente solos llegaban para ver el duelo  por eliminatorias.
Cada mesa era compartida por hinchas de ambos países y conforme fue pasando el tiempo Colombia aumento el marcador y una nueva explosión de alegría despertó en los fanáticos cafeteros que ya cantaban dos goles.
Pero la emoción no terminó y un tercer gol permitió que la fiesta se viva en la Ciudad Blanca, pero los principales protagonistas no eran locales, sino, del vecino país Colombia.
Al final entre tristeza ecuatoriana llegó un solo gol que no pudo igualar la felicidad de nuestros vecinos.