26-08-2018 | 10:11
(I)

Un documental cuenta la historia de fe de Otilia Gaón

El Gran Milagro fue el documental que retrató la religiosidad de una ciudad pequeña como Tulcán. Otilia Gaón ha unido a sus compañeras a través de la fe.

Tulcán. ‘Niño Jesús David’ es como se denomina la imagen religiosa a la que Otilia Gaón, vendedora de jugos del mercado Plaza Central, en Tulcán, le profesa una profunda fe.

Historia. La mujer, encontró a la imagen hace nueve años en una vieja bodega del antiguo mercado tulcaneño. Aunque estaba bastante deteriorada, su religiosidad la llevó a restaurar la imagen, comprarle un ajuar y colocarlo en el altar del mercado. Rápidamente la fe de los devotos creció por lo cual un grupo de mujeres formaron un comité festivo.

Fiestas. En junio de cada año celebran las fiestas y aprovechan también para hacer un programa para los niños y darles un presente. “Es bien milagroso, la gente lo quiere”, dice Otilia, mientras le arregla su altar. Hay velas, flores, globos y cuenta la mujer que Jesús David tiene muchos ajuares que le regalan los fieles.

Para un grupo de productores cinematográficos, Otilia se convirtió en el personaje que representa la religiosidad de quienes habitan la ciudad fronteriza de Tulcán. En más de un año de producción, el documental El Gran Milagro, retrató la historia que una ciudad pequeña como Tulcán también tiene para contar en el cine independiente. Antonio Romero, director de esta producción, precisó que a través del cine se retrató la fe de la gente de frontera.

El estreno del documental fue en diciembre del año pasado y desde entonces buscan espacios en festivales de cine independiente. La proyección más reciente fue en mayo, en el teatro La Guagua, en Pasto, en Colombia. .

“La gente debe empoderarse de estas propuestas. Queremos descentralizar las historias. Todo está en Quito y Guayaquil y las pequeñas ciudades también tienen algo que contar. Los lenguajes deben estar más cerca del pueblo”.

Mensaje. Ana Rueda, productora de la película, explicó que es importante retratar las costumbres de la provincia, y las historias que son parte de la cotidianidad. “Hay que mostrar al mundo lo positivo que tiene nuestra frontera, que es su gente, esa hermandad que existe”.