MingaKuento, un festival de narración oral

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MingaKuento, un festival de narración oral

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mingaTULCÁN. El festival Internacional de Narración Oral se realizó la tarde de ayer en la Casa Encuentada, con la participación de artistas locales e internacionales.

Este festival está denominado como MingaKuento, Verónica Zapata, de la Red Ecuatoriana de Narradores, organizadores de este evento, manifiesta que las personas que se presentaron en este encuentro cultural son de Bolivia, Colombia y locales. “Nuestra bandera, es sacar un narrador local, tradicional de antaño, un abuelito o abuelita, que comparta sus historias y anécdotas”.En está ocasión, se presentó María Mercedes Romero, de 74 años y es de Cañar.

Ella es la descendiente directora del cuentero de ese lugar. Verónica comenta que Mercedes no ha dejado morir los cuentos de su padre y en esta edición compartió con los demás. Es la primera vez que realizan un evento como estos en la ciudad, MingaKuento, es el resultado de un año de trabajo seguido, “acabamos este festival y visitaremos más provincias donde tengan puentes de fraternidad y amistad, para poder estar juntos y las personas que visitamos se adueñen de la idea y sigan haciendo”.

La finalidad de este evento es despertar la memoria, fraternizar, cruzar historias entre los pueblos hermanos y difundir la palabra para que no muera. Mariel Dorado, de 33 años, es de Bolivia y llega a la narración oral por el teatro y por la formación de la escuela, en su país generan festivales en Cochabamba, en La Paz y en Santa Cruz junto con la Red Latinoamericana de Cuenteria.

TEATRO Mariel estudió en una escuela de teatro, en donde estudió varias materias, una de ellas es la narración oral escénica, y como especialidad los espectáculos escénicos. Se presentó con cuentos para niños como los de bruja, leyendas, canciones, juegos, malabares y cintas, todo para la diversión de los pequeños. Ramiro Cabrera es tulcaneño, presentó un libro llamado Camilita Parpuesán con el objetivo de poner acento en la identidad, en donde reforzará el autoestima, comportamiento del patrimonio cultural, en este cuento del libro se recogen los apellidos de la gente con significados, “hemos hecho el ejercicio de contar este cuento en algunas escuelas y ha sido gratificante la respuesta que hemos tenido”.

Piarupuesán es un apellido tradicional que significa los que cuidan el maíz, “es muy significativo porque nuestra cultura es también del maíz”, a través de eso, Cabrera menciona que se le puede enseñar a los niños todo lo relacionado con la cultura gastronómica del país y también con el origen de las familias. Además, del patrimonio cultural que viene del campo, de las comunidades que subsiste en la ciudad y está en los niños, pero que en las escuelas a veces no se toma en cuenta, porque no se conoce lo suficiente de la cultura, no hay muchos cuentos alrededor.

“Los cuentos que tenemos son de afuera, como Alicia en el país de las maravillas, la caperucita, etc., por eso, me gusta el tema porque hablamos de lo que somos nosotros y tratamos que eso se valore, que el niño que viene del campo se sienta bien con lo que es, asuma eso y lo quiera”.Ramiro ha trabajado con el tema de antropología, tiene un libro sobre Tradición Oral del Pueblo Chachi (grupo étnico indígena de la zona selvática de Esmeraldas), que se llama Yuma Rukula Kuinda, es en idioma chapalache y español. También sobre medicina tradicional Chachi.