‘Presidente, dele la libertad a mi padre’

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‘Presidente, dele la libertad a mi padre’

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indulto“Señor Presidente, dele la libertad a mi padre porque estamos sufriendo con nuestras hermanas, mi madre y toda mi familia”, es parte del texto que la pequeña Jisa le escribió en la carta que le entregó al Primer Mandatario.
  Eso cuenta Jisa mientras camina con su abuela y sus dos hermanas hasta llegar a la casa prestada en donde viven, una cantera, ubicada a 10 minutos de Tulcán, en donde el frío no impide para que sus dos hermanas estén fuera de casa jugando sobre el piso de tierra y con un pequeño carro un poco destruido.   
Llegó a su casa que está casi deteriorada, la fachada es hecha de adobe con puertas de madera y el techo de teja. Allí estaba su mamá, Jenny Margarita Vallejo, su rostro dibuja una sonrisa que expresa la felicidad por su esposo. Fabio Guzmán, quién ha permanecido casi un año en la cárcel de la capital del Carchi, Tulcán y que ahora saldrá libre.  
Para esta familia compuesta por cinco mujeres y un hombre, el padre de Jisa, Fabio. Para estás cinco mujeres, la única felicidad es ver a su padre en casa junto a ellas.
Jenny Margarita, parada frente a su humilde hogar y rodeada de sus hijas y su suegra, Cruz Guzmán,  cuenta que primero hicieron la carta dirigida al Papa Francisco cuando visitó Ecuador en  julio.
INICIATIVA
La iniciativa de conseguir la libertad del papá de Jisa, esposo de Jenny e hijo de Cruz,  fue enviar una, dos tres... cartas al Santo Padre con personas conocidas que viajaban hasta Quito, Jenny escuchó de alguien que intentaran mandar la carta y recibir la respuesta positiva que por varios meses quisieron obtener, del Papa no más lograron recibir libros sobre Dios.
 Esta es una familia que llegó del país vecino, Colombia, hace cuatro años, Fabio se dedicaba a partir piedra “cantero”. Cruz Amelia, abuela de Jisa, le dijo que escribiera nuevamente una carta “intentemos nuevamente, hagámoslo de nuevo, él nos puede ayudar”, aprovecharon que el presidente, Rafael Correa, llegó hasta  Tulcán el pasado viernes.
Amelia dice que las personas le decían: “el presidente no ayuda, es mentira”, pero ella supo responder: “no, confiar en mi Dios no cuesta”. Antes de que el presidente llegara hasta el mercado Cepia de Tulcán, en donde tuvo un almuerzo con su equipo de trabajo.
En la entrada de este centro, estaba parada Cruz Amelia con su nieta Jisa, esperando que ingrese el Primer Mandatario, allí le explicó lo que sucedió con su hijo. El presidente las invitó para que almuercen juntos, “es injusto, como le van a dar cinco años de cárcel por 40 galones de gasolina”, fue la respuesta que recibió la familia de Fabio, por parte del señor presidente.
A Fabio, un señor de la misma ciudad en donde viven le vendió un carro “él se ilusionó”, para Cruz, tal vez ese fue el problema que lo llevó a cometer el “error” a su hijo.
Cuando detuvieron a Fabio, fue una noticia muy dura para la familia, ya que él también ayudaba con el sustento diario. Su esposa vende almuerzos a los trabajadores de la cantera, 15 platos aproximadamente vende por día, esto le sirve para la comida y los gastos que a veces tiene que hacer para sus hijas en la escuela.  
LOGRO
Sin importar los rumores que recibía también Jisa, logró darle personalmente la carta que no pensó que iba a llegar a manos del presidente: “me abrazó y aproveche para darle la carta”, la pequeña le dijo que le ayude a sacar al papá porque las hermanas están sufriendo.
“Le agradezco al presidente Rafael Correa, por darme esta ayuda”.