Apicultura, un campo que crece en Carchi

09:52 1267 hits

Apicultura, un campo que crece en Carchi

Ratio:  / 1
MaloBueno 

apiculturaAunque en Carchi hay únicamente 52 apicultores, esta es una actividad con alto potencial que aún intenta explotarse para lograr llegar a más mercados. Dos son las grandes metas en este campo: la una, la creación de un Centro de Capacitación Apícola y la otra la mejora de prácticas para incrementar la producción. Incluso, un tercer aspecto el fomento del consumo de la miel como un alimento inmunológico de un sinfín de afectaciones físicas.
De acuerdo Jorge Lusi Morejón, técnico de la Prafectura del Carchi, explorar el mundo apícola en Carchi, empezó en 2012. Quizá lo más complejo ha sido vencer el miedo que la gente le tiene a estos insectos. Y los resultados son crecientes en la medida que se logra fortalecer organizaciones en la provincia que ven en esta actividad una auténtica oportunidad económica.
Se trata de la Asociación Los Pastos, en el cantón Montúfar. Su representante es Hugo Villarreal, quien es parte de los 17 socios. Para que la gente conozca de cerca el procedimiento que hay detrás para llegar a la obtención de la miel y sus derivados, se creó una ruta en la que incluso se captan nuevos mercados para el comercio.
A través de la Ruta de las Abejas, los visitantes pueden conocer desde la construcción de las cajas para los panales hasta el envasado y etiquetado del producto.
Villarreal comenta que esta actividad es una herencia de su bisabuelo, de quien conoce fue una de las primeras personas que se dedicó a la apicultura en el Carchi trayendo abejas provenientes de Ibarra; “por mi compromiso con el ambiente me gusta esta actividad que de paso nos brinda una oportunidad de ingresos”.
LA RUTA DE LAS ABEJAS
Para vivir la Ruta de las Abejas es necesario llegar hasta el sector El Capulí, vía a La Cofradía, en el cantón Montúfar. A un kilómetro del ingreso a este lugar se puede visualizar el espacio. Al llegar es Don Hugo Villarreal de la Asociación Los Pastos quien recibe a los visitantes: desde grupos escolares, hasta posibles compradores o simplemente interesados en conocer el trabajo. Se parte de una explicación general sobre la apicultura y luego se colocan los trajes protectores para evitar picaduras. Se prepara entonces el ahumador, un instrumento que mientras quema cartón produce humo con la finalidad de suministrar a las colmenas con dos propósitos, primero, evitar que las abejas pierdan la calma y trasmitan la alerta a las demás a través de la producción de una feromona; y, para distraerlas del ataque, pues se les hace creer que existe un incendio y se dedican a abastecerse de miel. Así los apicultores pueden hacer su trabajo sin mayores dificultades.

EL MUNDO EN EL PANAL
De esta manera se procede a abrir las cajas de los panales y se identifica los tres miembros que conforman la colmena. Primero, la abeja reina morfológicamente diferente a las demás, por su tamaño y color, es la madre de la colmena, pone entre 3000 Y 4000 huevos al día y aunque vive cinco años, es reemplazada al año de estar en la colmena.
Luego están los zánganos, la abeja macho que fecunda a la reina una vez en su vida, vive hasta dos meses. Luego de fecundar se supone ayuda a la producción de la miel al interior de las colmenas. Y por últimos están las abejas obreras que cumplen tres funciones: unas son nodrizas, producen cera y cumplen el papel de guardianas, mientras los últimos 15 días de los 30 que tiene su vida, se dedican a recoger néctar para producir la miel y el polen.
Cuando se extraen los paneles que tienen miel, se trasladan a la sala de extracción y centrifugado en donde se destapan los marcos con una herramienta especial que contiene unos alambres. Esta permite quitar una capa de cera denominada opérculo; de ahí pasa al centrifugado en un cilindro metálico de aproximadamente un metro de altura por 60 cm de diámetro donde se colocan los panales y se inicia la centrifugación.
La miel por causa de la fuerza se dispara hacia los costados del cilindro y debido a la gravedad caenal fondo del cilindro en donde a través de una llave es extraida la miel. Esta pasa por un filtro a un recipiente con capacidad para 20 litros y se envasa en frascos de 250 centímetros cúbicos miel 100% pura, sin que haya sufrido contacto alguno con las manos del apicultor. Finalmente se procede al etiquetado del producto que tiene un valor de 4 dólares.
Con la cera sobrante de los paneles se fabrica nueva cera para colocarla en marcos de madera con alambres, esto es indispensable de utilizar porque de modo contrario las abejas elaborarían los panales a su antojo y eso dificultaría la extracción de miel, poniendo en riesgo la vida de miles de abejas, incluso de la reina.

OCHO PRODUCTOS
Las colmenas producen ocho productos primarios entre ellos miel, propóleo, cera, jalea real, apitoxina, material genético, aire de abejas, este último aún no ha sido utilizado en el país y consiste en hacer un orificio a las colmenas y a una distancia prudente respirar ese aire interior que incluso podría curar el asma.
Otra área que podría explorarse es la curativa. Según el apicultor, una picadura de abeja puede ser un tratamiento para dolencias como la artritis. Es así que más de una persona se ha animado a recibir un par de picaduras, por ejemplo, en las manos, piernas o rodillas. Villarreal afirma haberse curado de una dolencia en su rodilla, después de recibir picaduras de manera permanente por un año y medio. “El tratamiento por un período largo debe ser adecuado, porque el veneno no hace milagros”, señala.

DEMANDA
INSATISFECHA
Desde la Prefectura del Carchi, se impulsa la actividad dotando a los apicultores de maquinaria, herramientas y capacitación.
Precisamente se cumplió en este mes un taller sobre sanidad apícola, donde se abordó las enfermedades que se presentan en los panales y cómo mantener intacta la génetica de los insectos. Polet Altamirano, estudiante de medicina veterinaria y zootecnia de la Universidad Central del Ecuador, señaló que el país demanda alrededor de 700 toneladas de miel y actualmente producimos 200, allí hay una oportunidad y una vez cubierta podríamos exportar hacia Estados Unidos que es el mayor comprador”, dijo.
De acuerdo al catastro el 70% de la producción nacional de miel corresponde a la sierra y de ese valor el 30% lo produce Carchi,