31-03-2018 | 19:55

116 venezolanos piden regularizarse en Carchi

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    Tulcán.- Los venezolanos que cruzan por Ecuador con destino a Perú y Chile, siguen siendo miles al día. Aunque por momentos el flujo migratorio baja, también hay fechas donde la masiva llegada de extranjeros, rebasa la capacidad de atención de los puntos migratorios de Ecuador y Colombia.

 

Migrantes a diario. Se ha vuelto habitual observar en Migración Colombia y Ecuador filas extensas. Ciudadanos que con pesadas maletas esperan en los exteriores el turno para sellar sus documentos y avanzar en un viaje que les toma casi una semana en carretera.

Precisamente, la capacidad de atención de Migración fue abordada en la Mesa de Justicia provincial. Danny Vásquez, director encargado de la Zona 1 del Ministerio de Relaciones Exteriores, señaló que en lo que va del año han ingresado al país, más de 235 mil personas de nacionalidad extranjera, en su mayoría de Venezuela.

Sin embargo, de este grupo son pocos los que se radican en Carchi. Según Vásquez, de enero a marzo de 2018, en esta provincia han solicitado regularizar su permanencia 116 personas.

Operativos de control Se acordó por parte de las autoridades realizar operativos de control para evitar que los extranjeros sean víctimas de los llamados ´tramitadores´, ya que se han presentado denuncias por el cobro de turnos por parte de personas ajenas a la Dirección de Migración.

Para Eduardo Rangel, ciudadano venezolano, oriundo del Táchira, la mayoría de sus coterráneos elige Chile y Perú en tanto ya hay amigos y familiares que les pueden a ayudar a conseguir un trabajo, pues menciona que la migración empezó hace más de un año.

Pero otros viajeros como Luz Anahí Sierra, sí reconocen que por falta de dinero para avanzar en el viaje, buscará un trabajo temporal en Quito. Ella viaja en un grupo de 9 venezolanos.

Ventas ambulantes En Tulcán, se observa desde hace varias semanas, extranjeros que se han tomado el Parque Central, ofertando caramelos a los transeúntes. También hay quienes hacen de los buses sus sitios de trabajo, ofreciendo dulces o bolívares para colección a cambio de alguna ayuda económica.