20-06-2018 | 18:13

Políticas migratorias de Donald Trump afectan a niños ecuatorianos

Las separaciones de familias incrementaron desde inicios de mayo, cuando se anunció que todos los migrantes que pasaran ilegalmente serían arrestados.

Ibarra/Quito. La indignación por las imágenes que se comparten en las redes sociales con respecto a la política del presidente estadounidense, Donald Trump, denominada “Tolerancia cero”, caracterizada por el endurecimiento de las políticas de inmigración y que en las últimas semanas han ocasionado la separación de al menos 2 300 niños de sus padres inmigrantes, también afecta a algunos ecuatorianos.

Testimonio. Alexandra Vera es una mujer quiteña envuelta en el dolor familiar porque su hermano, Luis Vera, es uno de los padres de familia que han sido separados de sus hijos. “Mi hermano se casó con Lidia, quien es hondureña y en vista de la difícil situación de allá y del Ecuador decidieron ir a México para cruzar la frontera a EE.UU. hace unos días me llamó y me contó que fueron capturados por migración y que tanto él como su esposa están en una bodega con jaulas pero sus dos niñas están en otro lugar y no han podido comunicarse con ellas”, dice y afirma que desde aquí es difícil ayudarlo por lo tanto deberán esperar para ver cuál es su destino.

“Es una falta total de humanidad. Mis sobrinas tienen 4 y 6 años, son tan pequeñas. Cómo pueden separar a los niños de sus padres de una forma tan cruel. Por favor esto tiene que parar”, suplica Alexandra.

Vulneración de derechos. Para Elisa Devreese, de la Misión Scalabriniana, lo que sucede va en contra de los derechos humanos pues todas las personas tienen derecho a solicitar refugio y además cada niño tiene el derecho universal de vivir en familia. “Si un país tiene la política de privatizar de la libertad a personas migrantes mientras están en algún proceso, lo cual tampoco compartimos, pero por lo menos debe ser con la familia junta”, dijo y añadió que “se está separando a los niños, los están enjaulando en condiciones que no son humanas, ni siquiera tienen camas y es un trauma terrible para los niños y los padres”. A nivel mundial, fue definido como “inadmisible” y “cruel” por la Organización de las Naciones Unidas.

El papa Francisco, por su parte, calificó de “contraria a nuestros valores católicos” e “inmoral” y dijo que los populistas están “creando psicosis” en el tema de inmigración.