21-01-2018 | 16:34

Cuando la violencia se convierte en muerte. Personalidad del autor de un femicidio

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    La mente de un femicida va formándose desde niño. En su mayoría, presentan trastornos de personalidad.

    Ibarra.- Un femicida tiene baja autoestima, un sistema patriarcal muy marcado, rasgos de psicopatología, no tiene un plan de vida definido y una gran carga de impulsibilidad, así define a un asesino de mujeres Juan José Flores, psicólogo clínico de la Fiscalía de Imbabura.

Para el profesional, el autor de un femicidio proviene, en la mayoría de los casos, de un hogar desestructurado, donde no hay quién lleve la guía de la familia o, si la hay, no tiene la suficiente estructura de personalidad para poder ejercer un buen liderazgo en la familiar.

Entorno. Los femicidas desde pequeños han vivido disfunción en las relaciones vinculares, no ha existido afecto ni comunicación y las relaciones eran basadas en la violencia.

Todos estos rasgos son evaluados en cada caso.
El análisis del entorno familiar es fundamental para conocer que pasó por la mente de un asesino antes de cometer el delito. Flores, personalmente, en cada evaluación aplica la guía para entrevistar a personas agresoras y para la evaluación de riesgo de comportamientos violentos.

El psicólogo manifiesta que cada persona tiene distinto comportamiento en esta entrevista, pero guarda rasgos muy marcados que delatan su grado de culpabilidad.

“En base a todo el análisis tenemos una estructura de entrevista, que inicia analizando como fue su entorno familiar desde la infancia, como eran sus papás, si tenían peleas, si el o sus hermanos eran víctimas de violencia, y generalmente en esas personas se encuentra que vienen de un hogar desestructurado”, agrega.

Evaluación. El profesional cree que al momento de evaluar al un autor de un crimen, el comportamiento es variado.

Unos buscan dar una buena impresión y son colaboradores, otros llegan nerviosos, depende del trastorno de personalidad.

“Si tienen una baja autoestima y es evitativo, se ponen nerviosos, en cambio los narcisistas y antisociales son muy frontales, muy confrontativos y se justifican echando la culpa a la víctima. Es que ella no me comprendía, me desobedecía, son parte de sus relatos”, dice.

Sexualidad. Flores afirma que muchas de estas personas tienen una gran carga de violencia física, psicológica y sexual, aunque la última no la asumen en algunos casos y creen que tener una relación sexual precoz con una mujer de más edad es símbolo de virilidad, sin darse cuenta que eso les estructuró su concepción de sexualidad.

“Cuando hacemos ese análisis vamos viendo como se estructuró su infancia, con quienes se criaron, sus experiencias y también se evalúan algunos criterios de patriarcado, en base a un cuestionario de distorciones cognitivas en cuanto a la mujer. En la conversación, cuando uno empieza a preguntar como ven a la mujer, se dejan entender que la miran como un objeto de satisfacción o alguien que tenga que estar bajo su dominio”, comenta.

El funcionario además afirma que cuando hay muchas construcciones machistas o patriarcales, los femicidas tienen bastante marcados estos rasgos.

“Creen que el hombre es el líder y la mujer tiene que estar sometida, todo este tipo de cosas se construyen en su infancia, adolescencia y adultez”, agrega.

Antecedentes. Generalmente todo empieza con violencia física, psicológica, patrimonial y sexual, cuando los psicólogos valoran a las personas que fueron víctimas de un intento de femicidio, generalmente hablan de que hubo violencia sexual.

“Padecen de celotipia, paranoia, empiezan a fantasear y eso genera dolor, impulsibilidad, ira y resentimiento, que les lleva al punto de agredir y matar a las mujeres”, afirma Flores.

Las víctimas. Generalmente quienes viven y se quedan con este tipo de personas es porque vienen con una estructura de personalidad débil desde su infancia. Muchas de ellas sin profesión y por la situación económica, soportan, incluso llegando al chantaje.

“En la posición económica alta hay intentos que se callan bastante, en un 80% los femicidios son en las personas de clase baja. La clase alta la mayoría lo calla por estigma social, por el apellido o la familia. Sus hijos tienen baja autoestima, son personas agresivas, tienen bajo rendimiento académico, sus relaciones vinculares son conflictivas, sufren o hacen bullying en el entorno educativo. La mayoría están a favor de su mamá, pero sienten dolor por su padre”, afirma el profesional.

Además señala que la mayoría no quieren tener hijos, para que sus vástagos no pasen por lo que ellos han pasado y lo dicen con dolor y rabia.

“Tienen personalidad extrema, o muy introvertidos o muy extrovertidos, se vuelven vulnerables al abuso sexual, porque hay gente que les da supuestamente afecto, con otros intereses”, finaliza Juan José Flores.

Estadísticas. Desde el 10 de agosto de 2014 al 31 de diciembre de 2017, en la provincia de Imbabura se han denunciado 10 femicidios y cuatro tentativas de femicidio, según informa en un comunicado oficial Gen Rhea, fiscal provincial de Imbabura.

De estos 14 hechos, ocho se han producido en Ibarra, tres en Otavalo, uno en Antonio Ante y dos en Pimampiro.

Las estadísticas muestran que uno de estos casos se archivó, en otro se produjo extinción de la acción penal y dos están en investigación previa.

Además se inició intrucción fiscal en dos casos y en dos también se ha llamado a juicio.

De estos 14 procedimientos se han sentenciado a dos autores y un caso está en etapa de casación.

En todos se ha trabajado cumpliendo todos los procedimientos para poder emitir una sentencia condenatoria.

Agresiones. Alfonso Pasquel, médico legista de Imbabura, señala que el agresor de un femicidio produce lesiones fuertes, evidentes, muchos más salvajes y primitivas. Otras veces son mas perspicaces y tratan de ocultar lesiones o las hacen mínimas pero muy peligrosas, todo depende del tipo de agresor.

El médico afirma que la agresión depende de los oficios que tienen los autores, en su mayoría utilizan los instrumentos de su trabajo en sus crímenes.

“Hay personas en la clase alta que usan armas de fuego, incluso con silenciador, otros usan almohadas, manos o correas para extrangular, no hay diferenciación de clases sociales en la producción de los delitos, el uno puede ser más afinado y el otro ser mucho más brusco”, dice.

Mujeres. Para Pasquel, las víctimas conocen a sus agresores y tienen relaciones sexuales normales hacen muchos años, por ello no suelen existir violaciones, en la mayoría de casos.

También aclara que cuando es un asalto o robo, ahí el móvil del crimen es el dinero y no hay agresión sexual, pero cuando se trata de asaltos en grupo, en el ánimo de confundir a la investigación pueden violar.

Clases. Según el médico, su amplia experiencia realizando a diario exámenes forenses, le ha permitido identificar que los femicidios son mucho más graves y frecuentes en el sector rural que en el urbano y el grado de lesión es más “salvaje y primitiva”.

“Hay más sentimientos primarios de posesión y traición. Yo tengo una parte de la verdad con el examen médico legal, dicen que es una prueba fundamental el examen ginecológico también. En mi experiencia de seis años en la Fiscalía, evalúo de 8 a 10 casos por mes de atentados a la libertad sexual, la incidencia está bajando, porque hay más conciencia social, hay sensibilidad por la gente y para que los derechos de las mujeres no sean vulnerados y se prevenga toda situación que complique la vida de las personas”, concluye el profesional.

Tenga en cuenta...

Significado

El femicidio es un delito contra el bien jurídico de la vida de una persona natural, de carácter muy específico, que consiste en matar a una persona de sexo femenino.

Sentencia

En nuestro país desde 2014, quien sea encontrado culpable de un delito de femicidio será sancionado con pena privativa de libertad de 22 a 26 años.

Delito

En Ecuador, el 10 de febrero del 2014, se publicó en el Registro Oficial el Código Orgánico Integral Penal, mismo que tipifica el femicidio en su artículo 141.

Cifras

10

Femicidios

Se han producido en la provincia desde el 10 de agosto de 2014 al 31 de diciembre de
2017.

2

Sentencias

Condenatorias se han emitido en esta provincia bajo el delito de femicidio.

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