21-07-2018 | 18:01

Cantón Pedro Moncayo es parte de los Récord Guinness

En su mayoría se utilizaron rosas rojas para imponer una nueva marca a nivel mundial. También hubo flores de color amarillo y azul.

Pedro Moncayo. El esfuerzo dio sus frutos. Pedro Moncayo, cantón ubicado al norte de la provincia de Pichincha y conocido como la ‘Capital Mundial de las Rosas’, entró en la historia de los Récord Guinnes tras armar la estructura con rosas más grande del mundo.

La estructura. Los habitantes de este cantón, donde su producto símbolo es la rosa que se cultiva en su tierra, esperaron ocho días para recibir el veredicto oficial.

Durante una semana realizaron trabajos recomendados por los expertos, sobre la mejor conservación de las rosas y la modificación en la rampa. Ayer, cientos de personas de distintas partes del cantón Pedro Moncayo, de varias provincias del país y de otras naciones del mundo, llegaron hasta La Plazoleta La Banda, donde en un espacio de 1090 metros cuadrados se levantó la imponente y llamativa estructura.

La obra creada con rosas fue una réplica de la pirámide número 14 del Parque Arqueológico Cochasquí.

Eliecer Guevara, administrador del parque, mencionó que Cochasquí es un lugar histórico en el país donde en la antigüedad se realizaron ceremonias o ritos para hacer ofrendas a los dioses.

También es un lugar para la observación astronómica.

Sobre la pirámide número 14, explicó que es conocida como la Pirámide de la Fertilidad y que, en la actualidad, aún las parejas piden el respectivo permiso para casarse en este lugar.

Reacción del Alcalde. Uno de los más entusiastas fue Frank Boris Gualsaquí, alcalde del cantón, quien mencionó que se utilizaron más de 5 00 000 rosas de distintas provincias del país para lograr imponer esta marca.

Para cristalizar esta obra, se necesitó de un arduo y minucioso trabajo de 20 días, manos de 1 500 personas y 16 horas diarias de labores.

Durante los días que se construyó la pirámide de flores, se instaló un riego computarizado con el objetivo de preservar cada una de las rosas que se utilizaron.

Los habitantes de Pedro Moncayo también hicieron lo suyo, ya que muchas madres de familia, además de ayudar, colaboraron con refrigerios para los trabajadores.