Moradores de Muisne no quieren el cambio de domicilio

Ratio:  / 0
MaloBueno 

La gente de Muisne, en el sur de la provincia de Esmeraldas, que sufrió las consecuencias del terremoto del pasado 16 de abril, discrepa con dejar la isla para vivir en Bunche.
Este fin de semana, con el hashtag #PorMuisneNosQuedamos, decenas de personas se manifestaron a través de Twitter en contra del cambio de lugar.
“El terremoto nos ha unido, todos tenemos que participar contra el despojo”, decía un tuit.
Otro precisaba que “la mesa cantonales un único espacio colectivo de coordinación y trabajo frente a los terremotos”.
“La única bandera es la Muisne y hay que unirse, unir, unir y unir”, dicen.

El expresidente de la Asamblea Constituyente, fundador de Alianza PAIS y hoy tenaz opositor del Gobierno, explicó en redes sociales que la asamblea ciudadana de Muisne decidió enfrentar “el terremoto correísta y sus réplicas autoritarias”. Finalizaba su tuit con la consigna: “De Muisne no nos vamos”.
La mayoría de la gente de Muisne está tan decidida a quedarse que ya está buscando el financiamiento de fundaciones y organizaciones internacionales para que aporten con la reconstrucción, sin depender del Gobierno, pues este insiste en que toda la población debe trasladarse a otro lugar, supuestamente más seguro, pero los habitantes dicen que el Régimen no ha explicado de manera clara las razones del desalojo.
Bunche se llama el sitio continental, porque no es una isla como Muisne, designado por el Gobierno para reubicar a la población.
Muisne cuenta con más de 7 000 habitantes y fue declarada zona de alto peligro por la Secretaría de Gestión de Riegos. Según esos estudios, está amenazada por tsunamis e inundaciones. Por eso la propuesta de reubicación voluntaria se profundizó con los sismos que han continuado luego del terremoto.
El 19 de julio, por ejemplo, se desencadenaron una serie de fuertes temblores que, otra vez, amenazaron a la población.
Bunche está a 1,5 km del centro poblado de Muisne en el continente, en donde se han instalado carpas para 1 200 personas que perdieron sus casas tras el terremoto del 16 de abril y las réplicas del 18 de mayo pasados.
Esta zona es considerada segura, según el mapa de inundaciones de Gestión de Riesgos, pues está a 10 metros sobre el nivel del mar.
Según un reporte de El Comercio, en Bunche, el Miduvi realiza el desbroce de vegetación en un terreno de 109 068 m2, luego de analizar la calidad de suelo y el tipo de construcción que se necesita.
Bayardo Ramírez, coordinador del Miduvi Zona 1, dijo que el lugar es apto para un proyecto de plataformas tipo escalonadas donde se construirán 1 000 viviendas sismorresistentes.
Esos terrenos eran de propiedad de Flavio Colorado, por lo que se emitió una resolución ministerial que los declara de utilidad pública, con fines de interés social y ocupación inmediata del área.
Pese a la decisión de reubicar aún no se conoce el plan de este proceso, según el funcionario del Municipio de Muisne, Elí Torres. Pobladores como Alexandra Sabando dicen que pese a los riesgos no saldrán, porque ahí crecieron y es su lugar de trabajo.
Ella se dedica a la recolección de concha y cangrejo. Su casa fue una de las 260 que se desplomaron en el barrio Santa Rosa durante el terremoto. Sus dos hijas ayudan a reconstruir la vivienda.