FF.AA. violó procesos en caso de odio racial

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militarIBARRA. El oficial Fernando Encalada, sentenciado a cinco meses y 24 días de cárcel por el delito de odio racial contra el excadete Michael Arce actualmente es agregado militar en Brasil. Cuando inició el proceso legal hace tres años, Encalada era teniente y años más adelante fue ascendido a capitán. El abogado de Arce, Juan Pablo Albán, sostiene que se cometieron errores, primero al ascender al oficial y luego al enviarlo a laborar en otro país cuando era procesado judicialmente.


“La Ley Orgánica de Personal de las Fuerzas Armadas determina que cuando una persona que es miembro de las FF.AA. es llamada a juicio primero no puede ascender y en segunda cuestión, en estricto sentido pasa a una situación de suspensión; él no podía estar cumpliendo tareas, no significa que debía ser dado de baja pero no debía tener funciones asignadas, eso es lo que debió ocurrir”, precisa Albán.Agrega que las Fuerzas Armadas se tomaron desde el inicio este asunto como una cuestión institucional.


“Para nosotros siempre fue claro que esto es un proceso penal contra un individuo particular. En las Fuerzas Armadas hay personas muy valiosas y su mérito nadie lo desconoce”.


Albán considera que las Fuerzas Armadas, como entidad, se equivocaron al “hasta cierto punto encubrirle (al capitán Encalada)”.


Incluso, cita que en este caso en un inicio la defensa de Encalada estaba en manos de abogados militares que asistían vestidos de camuflaje a las audiencias.


Albán sostiene que siempre hubo un respaldo anímico y económico por parte de la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro, Esmil, a la defensa del capitán Encalada “como si esto fuera un juicio contra el Ejército y no era así”.


Tras el fallo judicial, el abogado de Arce explica que el capitán debe ser dado de baja porque así lo dispone la Ley Orgánica de Personal de las Fuerzas Armadas con los militares condenados en sentencia ejecutoriada.
Sobre el derecho a una pensión para el oficial, Juan Pablo Albán afirma que la decisión deberán tomarla las Fuerzas Armadas de manera adiministrativa.


Opina que el capitán no debería recibir ninguna pensión porque “él, abusando de su condición de funcionario público, aprovechando ese espacio de poder que se le dio como instructor en la Esmil, “cometió un delito”


Una parte de estos procesos de reparación a las víctimas y a la sociedad es la lustración, “que implica que los malos elementos deben ser separados sin derecho a pensiones.


Diario EL NORTE se contactó con la Esmil para obtener respuestas de sus autoridades sobre aspectos como: Su opinión sobre las declaraciones del abogado Juan Pablo Albán, la situación del capitán Fernando Encalada y sobre el dictamen de que la Escuela Superior Militar Eloy Alfaro, Esmil, debe ofrecer disculpas públicas según establece la sentencia.


Desde la dirección de Comunicación del Ejército nos respondieron que aún no cuentan con un documento oficial sobre la sentencia dictada este martes. Afirmaron que no se niegan a la entrevista, pero que esto debe ser conocido por el Comandante General del Ejército, Luis Castro Ayala. Remitimos un correo electrónico al coronel Arturo Velasco, director de Comunicación con los aspectos que deseamos consultar.


Vía e-mail respondió que estima que hasta hoy el comandante Luis Castro contestará nuestra consulta.

 

Albán habla de irregularidades de parte de exautoridades

 

“Las autoridades de la Esmil no quieren hablar con nosotros, siguen pensando que esto es un ataque institucional, se permiten descalificar nuestro trabajo no solo en este sino en otros casos y nosotros tampoco tenemos interés en conversar con ellos. Ellos tienen una disposición judicial que tendrán que ejecutar...”.

Albán asegura que en este proceso, el general Gustavo C. incurrió en perjurio y que facilitó la falsificación de documentos, se solicitó su aprehensión e investigación, pero el Tribunal Penal desechó la petición. Cita que en la Esmil se adulteró la verdad. “Se destruyeron páginas enteras del expediente de Michael”. Él tenía 19 años cuando intentó ingresar a la Escuela Militar. Ahora tiene 25 y no desea volver. Tiene una beca en la Universidad San Francisco.Sigue Psicología y Educación.